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viernes, 4 de septiembre de 2015

De andadores y pequeños caminantes


Si vamos a hablar a título personal, a mí no me gustan los andadores, me parece que existen mejores alternativas en el mercado para estimular a los bebés cuando mamá necesita dejarlos un rato en un lugar donde "no escapen" y que a la vez los divierta sin necesidad de ponerle ruedas y enseñarle a andar de costado. Cuando iban a nacer mis ahijados le pedí a su mamá dos cosas:
"Por favor NO andador, y NO chupón". Porque esa es mi opinón dentro de mi experiencia.



Vi alguna vez a un bebé de 7 meses que desde los 5 estaba en andador, pero no era mi alumno y no era mi familia así que mi lado de profesora tuvo que abstenerse de opinar al respecto.

Pero como acá no hablamos (únicamente) a título personal, me puse a investigar y por eso es que reescribo este post. Porque me parece importante dejar en claro algunos hechos, así que agárrense y siéntense porque hice mi tarea y mi investigación y para que se convenzan... esto va a ser largo.

Primero: Les cuento que en todas las páginas que me puse a buscar y que traté de buscar "aspectos positivos del andador", "beneficios del andador", y demás enfoques positivos. No encontré una sola web ni un sólo artículo donde hablasen profesionales sean terapeutas físicos, pediatras, educadores, traumatólogs, donde dijeran algo a favor de los andadores.  Así que empecemos con algunos hechos ahora sí:


  • La academia americana de pediatría (american academy of pediatrics www.aap.org) había lanzado ya un pedido para que se prohiba la elaboración de estos artefactos.  Canadá ha logrado prohibirlos, sin embargo es un mercado muy grande. Por lo que se ha logrado en Estados Unidos (y en el resto de países que aún permiten que se fabriquen y lleguen a sus mercados los andadores) es que estos se hagan más anchos para que no puedan entrar por una puerta promedio y tengan un mecanismo que no permita que se caigan por las escaleras.  Pero esto no evita los accidentes.
  • Los andadores enviaron un estimado de 8,800 niños menores de 15 meses al hospital en 1999 (hablamos de estadísticas en Estados Unidos, lamentablemente no he podido encontrar estadísticas o estudios similares de nuestro país, sin embargo no creo que sean tan distantes las cifras).
  • 34 niños murieron durante los años de 1973 hasta 1998 por causa de los andadores.
  • A partir del año 2000 gracias a la intervención de la academia nacional americana de pediatría se mejoró el diseño de estos artefactos. Tienen un tope para que no se vuelquen al borde de una escalera, los han hecho más anchos para que no puedan pasar por una puerta, sin embargo no todos los fabricantes cumplen con las medidas de seguridad, y si vamos a los artefactos de segunda mano o "heredados" de algún familiar, lo más probable es que no tengan las medidas de seguridad que tienen los más modernos. 
  • Los andadores están asociados con más heridas y accidentes que cualquier otro tipo de equipo usado con bebés.
  • Investigaciones han mostrado que al menos un tercio de bebés usando andadores se van a lastimar.
  • Los andadores no ayudan a tu bebé a caminar más temprano, de hecho pueden retrasarlo (un mes, no es demasiado pero no es que lo ayude).
  • Rodar, sentarse, gatear y jugar en el suelo son las bases fundamentales para que tu bebé aprenda a caminar y para un desarrollo normal.  
  • La mayoría de heridas asociadas con los andadores son causadas por caídas y suceden MIENTRAS hay supervisión de un adulto porque los padres o cuidadores simplemente no pueden responder lo suficientemente rápido. Los bebés pueden moverse aproximadamente un metro por segundo en un andador. Esta velocidad combinada con el peso del bebé y el andador golpeando la columna de una pared, la estufa, la pata de una mesa a velocidad, incrementa la severidad de las heridas. 
  • Existe un incremento en el riesgo de quemaduras porque la posición erguida del bebé y la estabilidad del andador les permite alcanzar más alto y por más tiempo de lo que lograrían sin el andador. La postura de estar erguidos significa también que la mayoría de las quemaduras son en la cara o cabeza (manteles y tazas o vasos con agua caliente en una mesa o sin mantel pero cerca de un borde y un bebé que en su curiosidad jala el mantel o en su velocidad choca con la mesa y la taza o vaso se vuelca). Una investigación en una unidad de quemados en Gales, Inglaterra en el año 2005, reveló que un cuarto de los bebés entre 6 y 12 meses que estuvieron en un hospital con quemaduras habían estado en un andador cuando la herida ocurrió.
  •  El andador usualmente divide el cuerpo del bebé en dos partes: La superior y la inferior. Esto confunde el cerebro en desarrollo en no entender cómo operar la parte inferior invisible (recordemos que estos andadores casi todos tienen bandejas o tableros con juegos y juguetes), y esto lleva a problemas propioceptivos* como la inabilidad de darse cuenta de la posición de las articulaciones en el espacio sin estarlas mirando. (¿Se imaginan lo que es, no tener idea de cómo se mueve tu rodilla, o tus tobillos al no poderlos ver continuamente? El bebé aprende a mover su cuerpo mediante la observación y experimentación).
  • El andador, especialmente con una altura mal ajustada, promueve que los
    deditos de los pies sean los que alcancen el suelo y que los bebés empiecen a moverse en puntas de pies
    . Lo mismo ocurre con los "centros de actividades" o los bouncers y juguetes estacionarios que son básicamente andadores sin ruedas, y los bouncers o columpios, lo cual promueve un excesivo desarrollo en las pantorrillas del bebé lo cual le representa problemas posteriores al caminar que requieren muchísima terapia para corregir. Si bien es cierto no todos los casos de bebés que caminan en puntas de pies constantemente (no me refiero a la etapa que todos pasan que a ratos caminan en puntitas si no a algo constante) son por causa del andador, serán 2 de miles los que no son causados por el uso leve o excesivo del andador.
  • Cuando los bebés son colocados en un dispositivo con "parachoques" (como las barandas que lo rodean y protegen en el andador)., donde pueden chocar con las cosas mientras no están aprendiendo cómo evitar obstáculos y balancear sus cuerpos, sus cerebros no están forzados a aprender a equilibrar su cuerpo, y todos sabemos bien lo importante que es el equilibrio en nuestras vidas. Los niños más adelante puede que tengan problemas sobresaliendo en algún deporte o simplemente en alcanzar el ritmo de sus compañeros en cuanto a habilidades motoras.
  • Aunque no lo crean, los andadores pueden jugar un rol en disminuir las habilidades mentales de los niños. Una investigación realizada en el año 1999 por el Diario de Pediatría conductual y del desarrollo en Estados Unidos, demuestra que "En un test estandard de desarrollo mental, los bebés que no usaban andadores tuvieron el mayor puntaje del promedio, seguidos de los bebés que usaban andadores donde podían ver sus pies, y aquellos que usaban andadores de diseños más actuales (actualmente los andadores vienen con más juguetes y más cosas, menos visibilidad de la parte inferior del cuerpo del bebé)
  • Los andadores son especialmente malos para aquellos bebés que ya tienen algún retraso o demora en su desarrollo por diversas razones. Muy probablemente les cause mala alineación de los huesos y problemas de equilibrio.
(* La propiocepción es el sentido del movimiento. Es la conciencia de posición y movimiento articular, velocidad y detección de la fuerza del movimiento, la respuesta refleja y desarrollo del tono muscular)


Objetivamente analicemos:

NO ayudarán a tu bebé a caminar más rápido: Recuerda que cada bebé tiene su ritmo, si la motricidad de sus piernas y todo lo fisiológico no presenta ningún problema ni dificultad y está dentro de lo esperado para su edad, ya caminará cuando sea su momento, muchos bebés quieren estar bien seguros cuando dan sus primeros pasos, no todos son tan aventureros.
Si a tu bebé, menor de 8 meses, cuando lo cargas estando tú sentada trata de apoyar y hacer fuerza con sus piececitos en tus piernas, si cuando lo cargas se estira y "quiere pararse", está perfecto, quiere explorar, quiere sentir el piso con sus pies, pero esto no quiere decir que su cuerpo esté listo para soportar su peso, tú puedes dejarlo que se estire y que "apoye" los pies en el suelo pero tú cargando su peso; le estás dando nueva información sensorial, estás dejando que se estire, pero a la vez estás protegiendo su columna. Tu bebé estará listo para sostener su peso en sus piernas y su columna cuando de sentado pueda apoyarse solito en algo o alguien y sin que lo levanten él sólo erguirse y con apoyo empezar a ponerse de pie, pasar de posición sentado a arrodillado y a ponerse de pie, ahí ya estará preparado. La naturaleza es sabia, mamitas, no la apresuremos.

NO permiten un buen desarrollo motor:  Cuando tu bebé está en un andador, está en una postura no natural. Está semi sentado en los primeros casos, sentado en muchos y cuando ya no lo necesite como punto de apoyo y esté parado impulsándose, va a ser algo así como un carrito chocón y va a ser MUCHO más riesgoso que lo dejes ahí.  No le deja desarrollar el patrón cruzado (movimiento, brazo derecho con pierna izquierda y viceversa) que es tan importante para su comprensión lectora, para la lecto escritura y para estimular ambos hemisferios de su cerebro en las edades cruciales del desarrollo.
NO propician una buena postura: Los niños no usan los brazos para caminar o apoyarsee o detener su posible caída, estando en un andador, porque no los necesitan. Los niños al estar en el andador, para impulsarse, la manera más fácil y rápida es moverse de costado, y a la hora que se le saca del andador lo que ha aprendido es a caminar con las piernas semiflexionadas en vez de derechas, y no sabe usar los brazos para controlar sus caídas ni mejorar su equilibrio. El bebé desde que nace tiene reflejo de sobresalto y reflejo de paracaídas, al pasar mucho tiempo en un andador este reflejo del paracaídas ya no es necesario por lo tanto, ya no necesita poner sus manos para evitar una caída, lo cual hace que las caídas puedan ser más peligrosas.
**Hagan una búsqueda rápida de imágenes en google de bebés en andadores, observen la postura del cuerpo y la postura de las piernas, o están hacia adelante, o los piececitos están levemente torcidos hacia adentro (porque van jugando) o las piernas están en arco, o la columna está en una posición poco natural**

NO ayuda al niño a medir sus espacios: Cuando los niños aprenden a pararse solos o con poca ayuda y a dar sus primeros pasos solos, son extremadamente cuidadosos, algunos lo son tanto, que casi no se caen al principio.  Aprenden a usar sus bracitos y su equilibrio; el andador no les deja desarrollar esta parte. Aprenden, estando restringidos al andador, a impulsarse a velocidad cada vez mayor según van dominando su postura en el asiento, y una vez afuera de él, no han aprendido a medir la velocidad, ni las distancias, ni los frenos, además, no tienen esta barrera que impide que se golpeen, lo que hace que los golpes que se den sean más fuertes y más frecuentes en muchos casos.

- Según estadísticas nacionales e internacionales, entre el 12 y el 40% de los lactantes que usan andadores han tenido algún tipo de accidente. La mayoría se relacionan con caídas, las escaleras están implicadas en el 75 a 95% de los casos. Los andadores permiten a los niños desplazarse por lugares por los que no debieran circular, como la cocina, lo que los expone al riesgo de quemaduras, o también se le favorece el acceso a sustancias tóxicas e incluso al riesgo de asfixia por inmersión.

- Más allá de la impresión de los padres de que los niños parecen más entretenidos en los andadores, sus beneficios no compensa el riesgo de lesiones: Un estudio realizado en niños entre 6 y 15 meses mostró que aquellos que usaron andadores gateaban y caminaban más tardíamente que los que no lo usaron, pero no existe evidencia de que estos efectos sean duraderos. Aunque no hay suficintes pruebas que estos influirían a largo plazo en el control del equilibrio ni en el arqueo de las piernas 

- Siendo que los bebés pueden moverse alrededor de su espacio muy fácilmente con los andadores, la urgencia de moverse por el suelo ya está satisfecha y muchos de ellos (nuevamente NO TODOS) ya no emprenderán la importante tarea de gatear (como osito, o sólo moviendo una pierna y arrastrando la otra), arrastrarse (echado o sentado o en su estomaguito). Esta etapa es importante para el desarrollo de su fuerza y coordinación. 

- Muchos padres creen que los andadores ayudarán a sus hijos a aprender a caminar. Lo que resulta es que los andadores interfieren con el aprender a caminar, de hecho disminuyen el deseo de caminar porque proveen una alternativa más fácil, los andadores fortalecen los músculos equivocados. La parte inferior de las piernas (pantorrillas, tobillos, talones) se fortalecen pero la parte superior de las piernas y las caderas se vuelven relativamente débiles. Estas últimas son las más importantes para caminar.

- Unos cuantos minutos y algunos pasos otmados de manera segura en un andador no van a dañar a un bebé pero mucho tiempo en este primer carrito no es saludable ni seguro. Los pediatras desalientan el uso de andadores o cualquier dispositivo que motive al bebé a confiar en asistencia externa para la locomoción en vez de su propia creatividad o iniciativa. Los andadores retrasan el proceso normal de desarrollo neurológico, dando a la parte inferior del cuerpo una habilidad que la parte superir aún no está lista para realizar. Varios estudios (de la academia americana de pediatría y de otros organismos internacionales) han mostrado que los infantes que pasan una larga porción de su día en andadores pueden mostrar demora en sus habilidades motoras, especialmente en aprender a caminar correctamente.


Si ya tienes un andador, he aquí algunas ideas/sugerencias:

- Úsalo por intervalos cortos, unos minutos al día (15 es la cantidad ideal, no más), no más de media hora y NUNCA dejes a tu niño sin supervisión mientras lo está usando.  Vuélvelo un juguete más, pues para los niños pequeños que necesitan mayor movimiento y que les gusta la velocidad, el andador se convierte en un juguete muy divertido, un gran deleite, y puede usarse como tal, teniendo en cuenta los tiempos y la supervisión. 

Quitándole las ruedas; si encuentras una manera de asegurarlo para que no se vaya a volcar tu pequeño; si no ves conveniente quitarle las ruedas, ponle algún tipo de freno extra, o, volviendo al consejo anterior, úsalo sólo unos minutos al día y con supervisión y puertas cerradas y escaleras aseguradas y con los mecanismos de seguridad del andador funcionando y fuera del alcance de tu bebé.

No uses el andador si tu bebé no puede sentarse sin apoyo todavía (esto es decir si no puede mantenerse sentado sin más asistencia que su propio cuerpo) puede dañar mucho su columna.

No uses el andador si tu bebé puede caminar sin ayuda (esto puede causar más accidentes cuando intente treparse o alcanzar algo afuera del andador)
 
¿Qué opciones tengo si no uso andador con mi pequeño?

La primera opción más práctica y duradera (porque le va a servir como espacio de juegos a tu hijo aún cuando sea más grandecito) siempre será, en mi opinión, el piso de microporoso, o un tapete o alfombra natural, bajo supervisión.  Pero si adquieres un piso, fíjate que sea los cuadrados grandes y que sea de buena calidad, tu bebé lo va a agarrar, posiblemente encuentre la manera de "desarmarlo" y querer chupar algún extremo, si puedes gastar un poco en esto y comprarlo de un sitio de confianza, es mucho mejor.

- Existen juegos sin ruedas que tienen el mismo mecanismo del andador, que son como centros de actividades, el bebé puede girar 360° en su asientito mientras juega con los juegos y juguetes que tiene anexados  un rato y se divierte sin el peligro de las rueditas. Pero esto también es para tratarlo como un juguete para intervalos cortos.

- Existen ahora lo que se llaman, caminadores, de diferentes marcas, que se han hecho en vez de andadores unos juguetes que son caminadores, son como un coche que tu pequeño empuja y algunos tienen una forma que más adelante les puede servir como carrito para que se sienten encima y se impulsen con los pies, cuando ya tengan mayor dominio de su cuerpo..

- Ponlo en su silla alta para que juegue con algunos de sus juguetes si lo que quieres es tenerlo supervisado pero vas a estar ocupada un rato trabajando o cocinando u ordenando y no vas a poder estar sentada con él o ella jugando y vigilándolo.

- Por último, el infalible corral, o pack and play que se llama ahora, si no es posible un juguete del tipo centro de actividades o no nos parece necesario un caminador, o un piso de microporoso. Si todas las demás ideas que se nos ocurren no son muy posibles o convenientes para el espacio que tenemos, el corral es un lugar bastante seguro que permitirá al pequeño moverse y desarrollar su motricidad. Pero OJO! nada de esto debe estar sin supervisión.  Los pequeños cuando empiezan a pararse y a tener más fuerza, empiezan a querer empujar el corral o querer impulsarse para tratar de salir de él, y es mejor estar atentos a ellos para evitar problemas. Recuerda que tu hijo más que cualquier otra cosa va a querer pasar tiempo contigo.
Es cierto que muchos de nosotros cuando éramos bebés usamos el andador gran parte del tiempo, y ahora somos adultos sin problemas al caminar ni problemas que hayan podido derivar del andador.  No hay absolutos aquí, porque puede resultar que niños que usen andador no tengan luego ningún problema de ningún tipo al caminar o posteriormente en su comprensión lectora. Pero lo cierto es que muchas veces el andador hace que el adulto lo vea como una solución cómoda y se confíe, y ahí empiezan los problemas.  El saltarse etapas usando como "ayuda" el andador no deja que los bebés desarrollen muchas habilidades que les van a ayudar durante el resto de su vida.

Lo más importante que debemos siempre tener en cuenta, es que la información, hoy, la tenemos al alcance de nuestros dedos; así que siempre es bueno informarse antes de tomar una decisión teniendo todos los factores en consideración.


Miss Malena



viernes, 14 de marzo de 2014

Adaptándose al nido


La adaptación al nido es algo muchas veces complicado, tanto para mamá como para los chicos. Por fin encontraste un nido que te ha gustado y va a empezar sus clases por primera vez. Siempre hay un periodo de adaptación sea el primer año o sea un nuevo nido, siempre va a haber un periodo de adaptación que nos preocupe, cada niño tiene sus tiempos y sus procesos. 

Hay niños que inmediatamente lloran y no dejan de llorar todo el día, desde el primer día hasta las dos semanas aproximadamente. Tuve un niño (salón de 2 añitos) que ni bien llegaba a la puerta del nido en su coche, lloraba desconsoladamente y no quería soltarse de quien lo trajera. Todos los días por más de un mes, pero al rato que lo dejaban se distraía con un juguete y luego estaba feliz. Su mamá se iba angustiadísima todos los días hasta que la hicimos entrar para que lo viera sin que él se diera cuenta y cuando ella lo vio tranquilo y feliz una vez que entraba al salón, ya se quedó muchísimo más contenta.

Hay niños que llegan felices y contentos y qué mamá ni qué mamá, chau mamá y se van corriendo a jugar. Muchos de estos siguen felices en toda su estadía, otros luego de una o dos semanas, “de la nada” empiezan a llorar. Y muchas mamitas se preocupan, que si habrá pasado algo en el nido, por qué ya no quiere entrar, si algo habrá cambiado en el salón, qué habrá ocurrido. En una buena mayoría de los casos no ocurre nada, simplemente que llegaron emocionados por la novedad y se demoraron un tiempo en darse cuenta que “oh! No está mamá conmigo, estoy solito”, y cuando se dan cuenta de esto es como si fuera el primer día en realidad, empieza la angustia, empieza la ansiedad, empieza el llanto.

En algunos casos puede que haya pasado algo pero menor, puede que algo lo haya asustado, algo que no haya visto antes en casa o en su entorno, puede que le moleste tener que compartir juguetes con otros niños. Lo importante es tener una comunicación abierta con su profesora porque es ella quien lo va a ver todos los días y es a ella a quien le puedes pedir si puede observarlo un poquito más para ver qué es lo que ocurre.

**Ojo: mamita, primero está tu instinto, si tú crees que algo ha pasado por un cambio muy brusco entonces anda al nido, si tu pequeño no está en edad de contarte lo que le ha pasado, anda conversa con la profesora, con la auxiliar, con otras profesoras que quizás puedan haberse dado cuenta de algo en el recreo. Si el nido tiene cámaras y filman lo que ocurre en el día entonces anda y mira su día para que tengas una mejor idea de qué puede haber ocurrido. Lo importante es que le prestes atención a tu niño y a tu instinto, para que mantengas una comunicación abierta y puedas tener la información para ayudar a tu pequeño**

La edad en que los niños deben empezar el nido es a partir de los 3 años, pueden hacerlo antes, y muchos lo hacen antes, pero siempre hay que tener en cuenta que durante los primeros 3 años de vida los niños no tienen permanencia del objeto, es decir, no tienen la seguridad de que porque algo o alguien “desaparece” signifique que va a retornar. Si llora porque no te ve o se angustia porque no estás, no es “maña”, no es “engreimiento”, no es “mala costumbre”, es porque realmente le preocupa no saber que tú vas a volver.

Ya lo dijimos, no podemos generalizar, cada caso y cada niño es un mundo, PERO aquí algunos consejos para que este proceso se haga un poquito más fácil, para mamá y para pequeño(a):

1. RUTINAS: Comienza con algunas actividades que hará en el nido. Como por ejemplo dándole dibujos para colorear o un tiempo para cuentos en el día. Dale una “lonchera” a la hora que sabes que va a comer en el nido. Estas cositas poco a poco lo ayudarán a que se vaya acostumbrando, va a saber que hay ciertas actividades en ciertos momentos y aprenderá a esperarlas, esto hará que se acostumbre un poco más fácilmente a hacerlas en el nido.

2. CONOCE EL NIDO: Esto es muy importante, visita el nido que has elegido para que lo conozca, si puedes visitarlo en una época en que los niños están en clases y puede ver cómo los recogen estando contigo en el carro, mientras le cuentas lo que ocurre, mucho mejor, que pueda entrar a jugar y ver a otros niños, a conocer a las profesoras, contigo para que se sienta seguro. Si es posible avisar con anticipación para que le informen a la profesora el nombre y pueda ser en un día tranquilo, mejor, porque de esta manera ella podrá saber el nombre y hacer algo para que se sienta especialmente bienvenido, tu niño se sentirá más cómodo y más contento con esto porque se sentirá importante.

3. ACOMPÁÑALO Y DESPÍDETE: Muchos nidos te dan la posibilidad (y esto debería ser en todos para los que comienzan recién) de que te quedes con tu pequeño durante el día, que poco a poco vayas saliendo del salón hasta que ya puedas despedirte e irte dejándolo tranquilo, pero ojo, muchas mamis piensan que es mejor “que no me vea ir porque empieza a llorar”. Esto no es recomendable, por mucho que llore cuando te despidas es mucho mejor que te acerques y le hables que ya te vas pero vas a regresar por él/ella. Es parte
de la confianza que pone tu hijo en ti, va a sentirse mal porque te vayas pero va a saber que vas a regresar y que no lo estás engañando. Muchas veces la ansiedad de separación se debe a las "mentiritas blancas" que se trata de decirle a los niños cuando mamá tiene que viajar por trabajo y se le dice que "ha ido acá no más ahorita vuelve", o si lo dejaron en el carro y no le dijeron dónde iban a estar simplemente "ya regreso", y el pequeño por tratar de alcanzar a mamá o papá se extravió unos momentos, son cosas que a los pequeños les afecta mucho, es por esto que es mejor decirles las cosas que van a ocurrir, no significa que dejarán de llorar o que no se sentirán tristes, pero será eventualmente algo más manejable.


4. UN ACOMPAÑANTE ESPECIAL: Habla con la profesora y con el nido y pídeles que dejen a tu niño llevar un juguete desde casa. No tiene que ser su favorito (así lo sea o sea otro que le guste mucho, asegúrate de ponerle nombre en más de un lado y una marca distintiva, acuérdate que todo va a ser una locura con tantos niños y tantos juguetes) pero sí algo que escoja para que lo acompañe en las clases, un muñeco, un carrito, un peluche, su mantita, algo que lo haga sentirse seguro y conectado con su casa y contigo. Puede ser incluso esa muñeca que tanto te pedía tu niña, puedes dársela en el primer día de clases y decirle que es para que le haga compañía mientras mami se va a trabajar y ella se queda en el nido. De la misma manera puedes decirle que te de un juguetito suyo para llevarte al trabajo contigo, algo que él/ella escoja para “prestarte” todos los días y que todos los días se lo regreses. Si por tus horarios tú no lo puedes llevar al nido, asegúrate de la noche anterior pedirle el juguete y en la mañana recordarle que cuando llegues a casa de trabajar se lo vas a devolver. Si eres tú quien lo recoge, puedes llevar contigo alguno de sus juguetes favoritos y decirle que cuando lo vayas a recoger te va a acompañar su peluche o muñeco preferido.

5. CONOCE LA RUTINA DEL DÍA A DÍA: Todos los nidos tienen una rutina y un horario del día, pídele a la profesora que te diga cómo está estructurado el día así tienes una idea de lo que hace tu pequeño y puedes hablar de eso cuando esté contigo en el camino a/del nido. De la misma manera puedes identificar qué ocurre antes de la salida, si es la hora en que les ponen un cuento, o si es la hora en que les ponen una canción especial, o si ven títeres, o si los empiezan a peinar y perfumar mientras juegan con algo especial. De esa manera puedes conversar con tu pequeño y decirle que mamá llegará a recogerlo después de este evento. Le dará más tranquilidad el tener un punto de referencia más preciso.

6. SÉ PUNTUAL Y CUMPLE TUS PROMESAS. No puedo subrayar más esto. Todos tenemos emergencias, cosas que salen del horario, el tráfico, etc., si tú eres quien recoge a tu pequeño del nido, LLEGA A TIEMPO SIEMPRE, si le has prometido que cuando lo recojas vas a llevar contigo uno de sus juguetes, CUMPLE LO QUE PROMETES, tu niño está entrando en un nuevo entorno y necesita más que nunca saber que lo que tú le dices, sucede. Si ha ocurrido algo que vas a demorar o vas a mandar a alguien más en tu lugar por una emergencia, comunícate con el nido a tiempo, no sólo por cuestiones de seguridad, sino porque tu pequeño te está esperando, necesita esa constancia de tu parte.

7. NO ALARGUES LAS DESPEDIDAS. Ya te comenté que es importante que te despidas, lo es y es mejor tratarlo como algo muy natural, por lo tanto, no acurrucar a tu pequeño por largos ratos antes de dejarlo en el nido ni hacer despedidas tan largas diciéndole todo lo que lo quieres y lo mucho que lo vas a extrañar. No. Una despedida larga o una anticipación muy extensa puede causar el efecto que no deseas en tu niño, puede pensar que hay algo malo si están haciendo algo tan grande y con una despedida tan extensa. Solo vas a agregarle estrés a tu niño. Trátalo como algo divertido y breve; en el camino conversa, canta con tu pequeño, trata de que sea un camino relajado pero no en silencio, y a la hora de dejarlo en la puerta, si es posible, que vea que tienes una interacción con su profesora para que vea que confías en ella. El primer día, mamá o papá o ambos (o hasta los abuelos) se quedan un buen rato en la mayoría de los nidos, pero es importante que las despedidas sean breves, que le des un beso y le digas que lo quieres mucho, pero no lo hagas demasiado largo, es bueno que le desees un gran día y le digas que lo ves luego. No hacer algo muy grande ni mucha familia junta porque tu pequeño se va a preguntar, qué es lo que ocurre que hasta los abuelitos están con él para despedirse todo el mundo junto y se puede angustiar.

Esto es un hito para ti como para tu pequeño: va a comenzar las clases. Si marcas esto como un hito muy obvio abiertamente ("va a ser tu PRIMER día de nido, ¡qué grande estás! ¡Qué importante que vayas al nido!") le agregarías estres y angustia y no es lo que queremos si no queremos que este hito particular lo pase de la manera más relajada y feliz posible.

8. EVOLUCIÓN DE ETAPAS: Si has decidido empezar a quitarle el pañal, o quitarle el chupón, empieza antes del primer día de clases (por lo menos uno o dos MESES antes) o empieza cuando ya esté adaptado y feliz de ir al nido. Lo mismo si sabes que se viene un cambio en tu trabajo que va a alterar las rutinas de tiempo que tienes con tu pequeño, si puedes prevenir eso que no coincida exactamente o a unos días con su ida al nido, será más positivo. No es bueno abrumar al pequeño con muchos cambios grandes al mismo tiempo, así mismo, no es sólo trabajo del nido quitarle el pañal, y es un trabajo conjunto. Conversa con la profesora de lo que vas a hacer, pídele su apoyo para que tanto en casa como en el nido se dediquen a lo mismo en el mismo periodo de tiempo y no sólo en uno de los lados.

9. NO LE PONGAS LÍMITE DE TIEMPO A LA ADAPTACIÓN: Yo he tenido un niño que lloraba desconsolado al llegar todos los días que iba (porque no iba diario) desde marzo hasta casi mayo, al llegar y al salir y ver a quien lo recogía otra vez lloraba desconsolado, pero una vez que empezó a acostumbrarse, el llanto terminaba una vez que pasaba la puerta de entrada. Cada niño tiene sus tiempos, tienes que tener paciencia y tratar de no frustrarte ni compararlo. Fijar la mirada en la meta es lo mejor: un niño feliz que comparte con otros y aprende contento en su nido. Recuerda la meta y ten paciencia, que con tu apoyo y la comunicación y atención constante entre casa y nido se va a adaptar por imposible que parezca cuando llora y grita al empezar las clases.

10. DEDICA TIEMPO A TU NIÑO DESPUÉS: Conversa sobre lo que ha hecho, que te cuente lo que hizo en su día(si no es muy pequeño para contarte, si lo es, infórmate de lo que hace en su día a día y tú convérsale de ello después), si es muy callado, hazle preguntas concretas (por eso es importante conocer su rutina diaria) y dedica un rato a jugar con él o ella luego que lo recojas, y si no lo recoges tú, apenas llegues del trabajo. (Ojo, acá una aclaratoria si es que llegas del trabajo dentro de las horas en que debe estar despierto, si no te es posible, anda a su cama ni bien llegues del trabajo, susúrrale las buenas noches y dale un beso suave que no lo despierte y el fin de semana dedícate a jugar con él o ella). Que sepa tu pequeño que esta etapa nueva es importante también para ti y que no vas a dejar de dedicarle tiempo y atención a las cosas nuevas que está haciendo.

11. TRATA DE NO MOSTRAR TU ANSIEDAD: Es normal que te angustie ver a tu pequeño llorando y no queriendo que lo dejes, aferrándose a ti, te preocupas, te angustias, te preguntas si estás haciendo bien y si no deberías llevártelo. Debes tratar de consolarlo y no mostrarle tu propia angustia porque esto sólo aumentará la suya. Ten en mente que le va a tomar tiempo (a algunos más tiempo que a otros) pero se va a adaptar y va a disfrutar ir al nido y jugar y ver a sus amiguitos.

12. Por último y muy importante. COMUNÍCATE. Nosotras las profesoras también nos ponemos nerviosas, queremos que los papás estén contentos dejándonos a sus niños, que estén contentos con las cosas que se hacen y aprenden en clases. Si tienes alguna duda o preocupación de la adaptación de tu pequeño o en general alguna conducta, pregúntale, si crees que necesita algo más (quizás necesita tener a su libre alcance en todo momento su peluche especial que lleva al nido para sentirse acompañado) convérsalo con ella. Nosotras también pasamos por el proceso de adaptación, tú te angustias por tener a un niño lloroso, imagínate 10 o 15 ;)

Lo más importante de este tiempo, mamis y papis, es tener paciencia y, como ya les dije, tener los ojos en la meta, tu niño se va a adaptar y va a disfrutar su tiempo en el nido, eso es lo que queremos tanto las profesoras como los papás, y lo va a conseguir.

Un poquito de humor de esta profesora que siempre pasa y ha pasado de distintas formas muchos primeros días ;)

jueves, 13 de febrero de 2014

Juegos sensoriales para bebés

Ya hemos hablado acerca del arte para pequeños que les brinda además experiencias sensoriales. Pero para quienes no estén familiarizados con el término, vamos a hacer una pequeña explicación bien sencilla


¿Qué es el juego sensorial?

Es el juego mediante el cual el bebé o el niño utiliza sus sentidos para descubrir, para interpretar el mundo que lo rodea, y esto puede ser mediante el olfato, el tacto, la vista, el oído, el gusto o el movimiento, que se le llama el sentido vestibular. Cuando por ejemplo lo hacemos rebotar suavemente sobre una pelota de yoga, cuando lo mecemos para jugar, cuando bailamos con el pequeño en brazos, esto es estimular el sentido vestibular, es decir el movimiento.
Mediante la experimentación con los sentidos estamos estimulando el cerebro del bebé, para que empiece a reconocer su cuerpo y las cosas que puede hacer con él, para que vaya asimilando el mundo que lo rodea.
El juego sensorial provee nuevas experiencias al bebé acerca de su ambiente, lo ayuda a desarrollar memoria y conceentración, también acelera el aprendizaje. Al darle experiencias de juego sensorial al bebé, le ayudamos a que crezca la conciencia de su propio cuerpo, se da cuenta de las cosas que puede hacer con él. Incluso el juego sensorial puede darle consuelo a un bebé que está molesto o fastidiado.


¿Cómo se hace?

Es tan simple como cantarle en tonos altos y bajos a tu bebé o darle una cuchara y unas ollas para que explore sonidos. Las actividades de arte que hemos visto en este y este post y aquí también, son excelentes juegos sensoriales lo suficientemente seguros para que mamá pueda dejar explorar al bebé con la tranquilidad que no tiene que estarle quitando cosas de la boca porque no le harán daño si las prueba. PERO algo muy importante es no confiarse, por más que estos juegos no sean dañinos SIEMPRE tenemos que estar ahí con ellos porque ellos se meten aún todo a la boca, así exploran, y es importante no sólo estar con ellos para compartir la experiencia si no para cuidar que no pase nada.

Como ya hemos visto actividades que son para hacer arte y que involucran comida, esta vez se me ocurrió utilizar algunos juegos sensoriales que no requieran usar (o no usar tanto) comida sino cosas que podemos tener nosotros o quizás conseguir en la casa de los abuelitos o de algún familiar :)

Medias Sensoriales


A mí me pasa con mis medias muchas veces, y conozco a muchas mamás amigas que me dicen que les pasa con las medias de sus peques. Que al parecer la lavadora tiene un monstruo come medias porque casi siempre hay alguna media de un par que se pierde, no se pierde un par completo, ¡oh no! Se pierde UNA media y no tenemos el par. ¿Qué hacer con la media restante? Si tenemos niños grandes que ya manejan goma y tijeras con supervisión, podemos dárselas para que hagan un títere para jugar. Si queremos aprovecharla para los bebés, podemos hacer medias sensoriales.

Materiales:

Medias (esas pobres medias que se quedarorn sin pareja)
Arroz (si no queremos usar arroz podemos usar botones de distintos tamaños pero no muy grandes)
Hierbas aromáticas o cáscaras de frutas que despidan olor como naranja y mandarina, en trozos (o ramas en el primer caso) grandes.
Aguja e hilo

Mucho ojo y MUY IMPORTANTE, primero la media tiene que estar lavada y tengamos pesente que esto es algo que vamos a descoser, y volver a lavar y volver a coser, porque 
1. Los bebés se meten todo a la boca y 
2. Tanto las hierbas aromáticas como las cáscaras de fruta tienen un tiempo antes de perder el olor y empezar a marchitarse y atraer insectos. 
Además el bebé va a llenar de babita la media y la va a apretujar a su antojo, así que muchísimo MUCHÍSIMO cuidado acá con la higiene. Y si el bebé ya tiene dientes, más cuidado todavía no vaya a hacerle hueco a la media

Preparación:

Llenamos hasta aproximadamente la mitad de la media si es una media grande, y hasta unos dos centímetros si es una media pequeña (recién lavada y bien seca) con arroz y le echamos trozos de cáscara de naranja o mandarina o alguna hierba (en este caso no recomiendo ramitas de canela porque en la manipulación se rompen las ramitas y el polvillo que despide no es bueno para el bebé). 

Una vez que hemos llenado, si la media es larga yo prefiero no cortarla si no hacerle una costura (por cuestiones de seguridad) ahí mismo y luego enrollarla de adentro hacia afuera y hacia el otro lado para cerrarla ahí también con otra costura.
(Esto sólo es válido si las medias no tienen mucho bodado e hilos internos obviamente, si los tienen y es larga, a cortar y hacer otra con la otra parte que siempre hay usos!)

Si la media es pequeña, los extremos los doblamos hacia adentro y adentro cosemos. No necesita ser una costura perfecta, pero sí segura para evitar que se escape ningún arroz.
Recordemos coser hacia adentro de la media porque el bebé se la va a meter a la boca.

¿Cómo jugar?
Movamos el arroz adentro de la media para ayudar a expandir el olor que tiene adentro y se lo damos al bebé para que explore, le podemos enseñar cómo suena, dándole nombres a lo que le estamos dando, podemos mostrarle qué ocurre si la sacude, qué pasa si la aplasta, decirle a qué huele, dejarle que se lo meta a la boca si decide hacerlo y que explore libremente. Algunas medias con olores quizás no le gusten otras sí, pero definitivamente las va a explorar y va a disfrutar de la actividad.





Jugando con colets


Materiales:

Colets (scrunchies, coletas, etc) varios de colores, de diferentes telas, que no tengan nada pegado encima
Caja de cartón o caja en la que podamos ponerlos 

Cómo jugar:

Yo personalmente toda la vida les he dicho colets a estos que son grandes y usualmente de algodón o de alguna tela, con un elástico adentro para amarrarnos el cabello, que son distintos de los ganchos y las ligas solas. Algunos les dicen coletas otros les dicen scrunchies, la cosa es que, si has tenido el cabello largo has tenido estas cosas, yo tengo por ahí guardados montones de distintos materiales y colores. ¿Y si no los tengo?  Si tienes paciencia y retazos de tela de diferentes tipos y elásticos es todo lo que necesitas para coser los tuyos, y si no, son súper baratos y fáciles de conseguir. Sólo asegurémonos que sean estos de tela  no los que tienen hilos muy delgados que se salgan fácilmente, y que no tengan nada pegado, ni figuritas ni botones, ni brillos pegados nada. Sólo elástico adentro de una tela. Todos bien lavados y secos los ponemos en una cajita o taper (yo tengo esas latitas de galletas de mantequilla que siempre salen especialmente por navidad y tienen dibujos bonitos y ahí es donde suelo colocar las cosas, si no, hasta una caja de cartón bien limpia nos sirve para ponerlos todos juntos. 

Sienta a tu bebé contigo si aún no se sienta sola, y dale los colets para que los agarre, que los mire, que se
los meta a la boca si quiere, que los explore, ponle alguno en su bracito, otro en su pie, deja que se eche boca arriba y que intente jalarlos y sacarlos de donde están en sus brazos y piernas que manipule todos los que quiera, mientras tú dile cómo se sienten las telas, qué colores tienen, si quieres cántale una canción, lo importante es que compartas con tu bebé.

Una vez que esté un ratito así, si tu bebé ya se voltea boca abajo lo ayudas a voltear, si no, lo colocamos boca abajo al bebé sobre su barriguita, con los colets al alcance, que voltee la caja, que explore todos y se divierta. Recordemos que siempre debemos estimular a los pequeños que aún no gatean ni se arrastran a pasar tiempo jugando boca abajo, para motivar precisamente el movimiento en esta postura cuando estén listos. Esta actividad no sólo es sensorial y te da nuevo vocabulario para irle diciendo a tu bebé, si no que lo ayuda a distraerse y desarrollar tolerancia en esta postura que a muchos bebés no les gusta mucho.

Túnel de cartón


Esta actividad es para bebés un poquito más grandes, que ya gatean. Nuevamente con medias ;) (pero no se preocupen, no tienen que usar las medias que pierden compañero, cualquiera mientras sea de colores vivos, viene bien porque no la van a coser ni la van a cortar)

Materiales:

Caja de cartón que no usemos (puede ser la caja donde vino tu computadora, o donde vino la cocina, la
refrigeradora o pedir en la bodega más cercana alguna caja lo suficientemente grande para que sirva de túnel a tu pequeño). Mientras más larga mejor, si no, pide más de una y pégalas juntas con cinta de embalaje.
Tijeras
Medias de colores

Preparación:

Aprovecha cuando tu bebé esté haciendo la siesta y desarma la caja, con la tijera hazle algunos huecos sólo haciendo entrar la hoja de la tijera por la caja y moviéndola un poco, con la misma (o si prefieres con algo menos filudo) ayúdate a meter un pedazo de cada media en cada hueco. En la figura y en el blog donde encontré esta actividad, no está así pero yo te aconsejaría si tu bebé es de jalar y jalar, agarra medias largas y hazles un nudo arriba para que no las pueda sacar de su lugar. Mejor si son de diferentes texturas. Si no tienes medias usa retazos de tela de diferentes tipos y colores.

¿Cómo jugar?

Simplemente déjalo con la caja, si quieres pon unos juguetitos, libros, cosas blandas que pueda explorar adentro como para motivarlo a que se quede más rato en la caja. Pero simplemente déjalo que explore, que jale las medias que pase entre ellas sintiendo las diferentes texturas en su cara,  Tú tambien entra y gatea en la caja (por esto tiene que ser lo suficientemente amplia y larga, dile a tu bebé que te persiga, hazlo que vaya detrás de tí gateando, si hay hermanitos o primitos algo mayores que también jueguen ahí, teniendo cuidado de no empujar al bebé y disfrutando de explorar la caja. Se va a reír y vas a motivarlo a que gatee dándole una manera distinta de hacerlo. Y una vez que se canse, los juguetitos o libros que le pongas, también pueden hacer de la caja un refugio bonito para que se quede ahí un momento jugando, y lo mejor de todo, cuando se aburra simplemente sale por sus propios medios y las medias que hemos usado las podemos sacar y volver a utilizar cuantas veces deseemos.



Y finalmente, hablando de gateo, la mejor actividad que me he encontrado.

Circuito de texturas:

Materiales:

Almohadas
Mantas de distintas telas
Retazos de diferentes telas
Papel de seda (de preferencia blanco y en pliego para evitar potenciales manchas y para que no agarren pedazos chiquitos y se los metan a la boca, si tú sabes que a tu bebé le gusta igual destrozar los papeles y meterse pedacitos a la boca, puedes usar esto pero pegándolo al piso con masking tape o simplemente no usarlo)
Cojines de diferentes materiales y texturas
Pisitos de baño
Pisitos de ducha
Toallas
Manteles antiguos (esos que no importa que se ensucien)
**PROCUREMOS QUE LOS CHICOS ESTÉN DESCALZOS y sin medias, y, ahora que es verano, mejor aún si están en pañalito no más para que sientan las texturas en todo su cuerpo.

¿Cómo jugar?
A veces los bebés que ya gatean se empiezan a aburrir bien rápido de esto, gatear en piso plano no tiene mucho de divertido una vez que ya lo aprenden, y nosotros queremos que gateen todo lo que puedan por todos los beneficios que trae. Muchas veces yo les he recomendado a las mamitas que pongan cojines, almohadas, toallas, para que los bebés gateen encima y sientan otra cosa y tengan un nivel de dificultad, y tengan una experiencia de gateo más rica una vez que ya dominan el movimiento, para desarrollar también su equilibrio. 

Pues en uno de los blogs que visito para buscar actividades encontré algo así como el reto máximo de gateo. Utiliza toda una buena parte de piso libre que tengas, en su pisito de microporoso y más, en un tapete que no tenga pelos, en todo lo que puedas, y consigue, esos pisitos de baño con antideselizante, esos pisitos para la ducha, retazos de telas, pañuelos, papel de seda (pero te recomiendo que lo pongas en pliegos), toallas, colchitas, mantas peluditas que no suelten pelusas, cojines con diferentes texturas, un puff si tienes (yo tengo uno grandote que me encanta) (si tenemos esos cojines de peluche que tanto vemos especialmente en estas fechas, mejor!) 
 
Asegúrate de lavar todo y que esté muy limpio y seco para cuando lo vayas a usar, lo mismo tu piso o el
piso de microporoso de tu bebé o el tapete o alfombra donde vaya a jugar. Colócalo todo libremente en el piso como haciendo un gran tapete gigante con muchas texturas y déjalo que gatee y que explore, puedes agregar algún tazón colorido de plástico, algunas pelotitas con púas, algún juguete interesante para que vaya descubriendo, sólo recuerda usar cosas o grandes o blandas para que no se vaya a lastimar accidentalmente gateando encima de algo duro y ya no quiera jugar.
Igual que con la caja, que te persiga, que juegue que explore, que ruede todo lo que quiera, que trepe, que se suba a los cojines. Esto lo tendrá más entretenido que gatear en el piso plano, pero recuerda que debe ser divertido, si podemos hacer participar, si no hay hermanitos, a algún primito o hijito de alguna amiga que sea un poco mayor, mejor, nosotros tenemos que jugar con ellos, gatear entre las cosas, que ellos nos persigan, debe ser una actividad divertida y en cuanto el bebé se aburra sólo guardamos todo en una gran bolsa (aquellas cosas que no tienen otro lugar específico en la casa). Yo por ejemplo tengo una hermosa bolsa de tela grande donde vino mi puff, facilísima de cerrar y cargar.
Los bebés y los niños pequeños van a estar muy entretenidos con esta actividad explorando todo y sobre todo viendo "el desastre" que no es algo que acostumbren ver.


Estas son algunas de las actividades que podemos hacer con los bebés. Hay muchísimas más, y la próxima semana estaré dándoles algunas extra que también involucren sonidos (y más agua ya que estamos aún en el calor del verano)

(Las imágenes las he tomado de blogs geniales que me dan muchísimas buenas ideas para variar mis actividades, algunos tienen en la misma foto las direcciones, recomiendo visitarlos, están en inglés y tienen actividades muy interesantes)