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lunes, 8 de mayo de 2017

Bebés Velcro, una historia



Un primer post dedicado a una de mis mejores amigas, mamá de dos, uno de ellos su "bebé pegote" como ella cariñosamente le llama.

Les soy sincera yo no conocía de este término, pero es parte de lo que es crianza respetuosa la manera cómo reaccionas a tu bebé velcro. Hasta que escuchaba mensajes de voz de mi amiga en su desesperación pues me decía que no sabía qué hacer con su bebé. "¡No me deja ni ir al baño!" eran muchos de sus mensajes "lo pongo en su cochecito, lo pongo en su sillita semi sentado para que me mire está mirándome y le estoy hablando pero grita como si lo estuvieran matando". Preocupada si quizás no tendría algún problema de reflujo o en su columna o su corazoncito lo llevó al pediatra, luego de examinarlo y ver su crecimiento y su respuesta, el doctor le dijo simplemente: "Señora, algunos bebés necesitan más contacto, MUCHO más contacto que otros".
Su primera hija siempre fue muy independiente, incluso un poco reacia a dar muchas muestras de cariño. No le gustaba estar lejos de ella pero no necesitaba estar en constante contacto con ella ni estar jugando a sus pies o encima de ella. Mi amiga no tenía planeado colechar pues su hijita mayor, muy emocionada con la llegada de su hermano pequeño, no podía esperar a compartir su cuarto con él, pero tuvo que colechar lo más posible hasta que poco a poco él aceptó dormir contento en su propia cama, poco a poco ahora juega con su hermanita mayor quien le tiene una paciencia infinita.

Les comparto dos historias que me encontré por ahí antes de explicar un poco en otro post, cómo es la teoría de esto y cómo (intentar) tratar el asunto.  Les comparto estas dos historias para que vean, mamás que no están solas, porque mi amiga no lo ha pasado fácil a pesar de poder quedarse en casa con su bebé. Tener a una sociedad que te critica porque le das mucha atención a su parecer o no le das atención suficiente. Unas mamás que le dicen egoísta porque no lo manda a cuna, y otras que le dicen egoísta porque no está todo el tiempo completamente a su disposición absoluta pues tiene otra niña que también la necesita y de alguna manera tiene que partirse porque también tiene una casa y una relación con su esposo todos los cuales requieren de su tiempo y su atención. El resto del mundo tiene que respetar la crianza que ustedes están llevando, y solo a quienes ustedes les piden consejo tienen la puerta abierta para sugerir. Les comparto estas dos historias que encontré para que sepan que no tienen por qué sentirse mal por cargar a sus bebés, para que no se sientan solas, porque son ustedes las que tienen que estar siempre con ellos, y porque bebés velcro hay de muchos niveles. El de mi amiga está un poquito más cerca a la primera historia que les voy a compartir.  El próximo post ya será acerca de un poco más de tecnicismos y maneras de sobrellevar estas realidades

Historia de un bebé velcro
Cuatro Meses:

Cierro la puerta del garaje detrás de mí y entro de puntitas en la sala - un esfuerzo inútil resulta - porque él aún está despierto. El sonido opacado del llanto me golpea como una ola; mi esposo se sienta vencido en el sofá.
"Le he tratado de dar el biberón media docena de veces", comienza a decir.
Observo la botella en la mesa, rápidamente haciendo cuentas en mi cabeza. Leche materna de dos días de antiguedad, calentada y recalentada media docena de veces. ¡Rayos!

"Te está esperando"
"Lo sé, puedes botar la leche"
Pasamos uno junto al otro por la sala mientras me acerco hacia el llanto cada vez más audible. Volteo a mirar el reloj del microondas justo a tiempo para ver cuatro onzas irse por el drenaje, junto con cualquier migaja de independencia que podría tener.

Abro la puerta del cuarto y me acerco a él como si fuese un imán. Nos retiramos a la mecedora y lacta hambriento, desesperadamente, agarrándose fuerte de mi polo con sus manitas todo el tiempo.
_____

Ocho meses:

Camino hacia la sala con mi teléfono en mano, lista para contestar algunos correos mientras desayuno. Volteo la esquina y me preparo, pero es demasiado tarde. He sido vista.
Él empieza a hiperventilar suavemente. Una sonrisa se apodera de su cara mientras que gatea lo más rápido que puede hacia mis pies, pasando su cuerpito sobre juguetes en el proceso como un soldadito bebé de cinco kilos. Me mira con ojos esperanzados, colocando sus manitas en mis pantorrillas con desesperación, como si no me hubiese visto en días.
Lo levanto y coloco su cuerpo en mi cadera sobre mi bata de flores. Se derrite en mi lado como si fuese relleno de pastel.

Me vio por última vez hace 14 minutos.
________

Doce meses
Se aferra a mí más fuerte mientras entran algunos invitados, clavando sus uñitas firmemente en mi bícep. Suelto su agarre en mi brazo mientras le doy un beso en la mejilla, asegurándole que no me voy a ninguna parte. Trato de distraerlo con el brillante globo de cumpleaños, pero está demasiado asustado para jugar.

Abuela trata de llevárselo; él grita.
Papá trata de llevárselo; él grita.

Eventualmente me escapo al baño por unos minutos de soledad. Mi esposo se lo lleva rápidamente a jugar afuera mientras que yo regreso a la cocina con mucha cautela. Paso aceleradamente delante de las puertas corredizas, agarro un burrito y finalmente me siento en la mesa con mis amistades.
"Creo que estoy a salvo!" bromeo.
En el segundo que digo las palabras, un llanto familiar les sigue. Miro afuera de la ventana y lo veo, seguro y a salvo en los brazos de mi esposo, ansiosamente mirando a la puerta corredisa.
Mi mirada se cruza con la de mi esposo por la ventana.
"Escuchó tu voz!"

No puedo evitar poner los ojos en blanco, colocando mi burrito de nuevo en el plato. Abro la puerta corrediza y en segundos estamos reunidos, su cuerpito de nuevo en mi cadera, sus uñas de vuelta en mi brazo, su cabeza descansando en mi pecho.
Sonríe con ganas.
_________

Mi primer hijo tuvo brotes normales de ansiedad de separación, usualmente durándole algunas semanas cada vez. Fue dulce, incluso bienvenido, y rara vez me afectó fuera de necesitar un momentáneo descanso del gimnasio porque el cuidado de niños se volvió insufrible.

¿Pero esto? ¿Mi segundo bebé? Nunca he conocido un apego como este. Nunca he sido ni testigo de apego como este. Imagínenme cargando a este bebé mientras lavo los platos, mientras preparo comidas, mientras tipeo correos, mientras voy al baño, mientras hago lo que sea. Imagínenme entregándoselo a otras personas y su cara torándose roja cuasi morada como una beterraga(remolacha) mientras grita como si lo estuviesen matando. Imagínenme caminando hacia la puerta principal de la casa mientras él entierra su carita en la alfombra sollozando histéricamente como si nunca fuera a regresar. Imagínenme prácticamente volando alrededor de mi propia casa como un ninja para estar fuera de su vista en las raras ocasiones en que está distraído con un juguete en la sala por dos minutos enteros.

Cuando no está en mis brazos este bebé vive a mis pies, estacionado junto a mis dedos del pie como un incansable cachorrito. No está contento a menos que esté junto a mi, en mis brazos, en mi cadera, en mi falda, respirando el mismo aire que yo respiro. Él es mi bebé velcro; puedo prácticamente oír el sonido característico cuando lo desengancho de mi cadera para ponerlo en el suelo o dárselo a alguien más, punto en el cuál empieza a caérsele el mundo.

¿Cómo es posible que alguien tan pequeñito pueda adorarme tanto?
Por un lado este apego es completamente sofocante. Entre darle de lactar a demanda y cargarlo en mi cadera o ponérmelo al pecho en un fular o un canguro, me he sentido muy rara con mi propio cuerpo este año, como si no me perteneciera más a mí. Parece que nos están faltando... ¿cómo es que lo llaman los psicólogos? Ah sí, límites.

Por otro lado, estaría totalmente mintiendo si no dijera que este apego no es lo más amada y necesitada que me he sentido nunca en toda mi vida.
Estoy casi avergonzada de admitir esto, pero genuinamente siento una sensación de orgullo cuando entro a una habitación y él llora por mí con sus bracitos estirados. En esos momentos realmente siento el sacrificio y la santidad de la maternidad. Esta completa falta de espacio personal que trasciende mi cuerpo derechito hasta mi alma. ¿A quién le importa si nunca puedo almorzar en paz? ¿A quién le importa si tengo que cargar a mi bebé mientras voy al baño? Soy ¡necesitada! y es un glorioso sentimiento.
Miro a mi niño de 3 años y medio ya, ese niñito seguro que casualmente con su mano se despidió y me dijo "¡chau, mami!" en su primer día del nido sin mirar atrás. Me necesita cada vez menos y menos cada día. La semana pasada me informó que ya puede ir al baño solo, cerrando la puerta en mi cara.

"¡Necesito pwivacidad!" gritó.

Fue divertido a la vez que devastador. ¿Es a eso a lo que nos estamos dirigiendo?

No sé por cuánto tiempo más esta etapa Velcro va a durar, pero sabemos que es temporal. Algún día ya no llorará cuando yo salga de la casa. Algún día él preferirá la compañía de su papá, de su hermano, o su (que Dios me ayude) novia. Algún día él va a necesitar espacio de mí, mientras yo me cuelge desesperadamente a cualquier vista de él, a toda conversación con él, a todo encuentro que compartamos. Nos estamos dirigiendo a esos días, como un tren de carga que no para.

Quizás todo esto es un ensayo, una vista previa de días que vendrán. Quizás esto es un pequeño entrever de mi propio futuro, y él está pavimentando el camino de mis expectativas emocionales. El día que obtenga su licencia de conducir. El día que empiece la universidad. El día que se case. En algún momento estamos destinados a cambiar de lugares, y yo quizás sea la que entierre mi cara en la alfombra, sollozando histéricamente.
Todo se volverá un círculo completo, y el velcro se separará una vez más.

Segunda Historia de bebé velcro
Bebés velcro de alto mantenimiento, sí, son dos

Todos los bebés necesitan ser cargados, pero los bebés velcro lo llevan al extremo. Los bebés velcro de alta necesidad, son una raza especial en sí mismos. Si te tienes que preguntar si es que tienes uno, la respuesta es no. Cuando tienes uno lo sabes, incluso antes de que siquiera sepas que existe un término para bebés como el tuyo.

Lo sabes porque tus brazos duelen de cargarlo día y noche. El coche caro, columpio, cunita portable y asiento balancín se quedan sin usar. Temes el momento cada vez que lo tienes que poner en el auto. Duermes con él en tu pecho aún cuando nunca planeaste hacer colecho. No puedes preparar o comer una comida de verdad. Trata de echarlo a descansar y verás llanto como nunca lo has visto antes. No tienes el lujo de decidir qué hacer durante la hora de la siesta... cuando él duerme tú no te puedes mover. Tú eres su única y su todo, para bien o para mal.



He querido hijos toda mi vida. Mis ovarios dolían por tenerlos - Estaba lista. Resulta que nada me pudo haber preparado para la maternidad de mis dos bebés. Mi niño mayor (3 años) ha sido cual libro, de altas necesidades desde su nacimiento y su hermana menor (7 semanas) parece que está siguiendo sus pasos. Demandante, continua necesidad de lactar, super sensible, no puede echarse a descansar solo, agotador, con problemas de sueño, intenso - estas son solo algunas de las características de un bebé de altas necesidades que mis hijos muestran.

Estoy escribiendo esto echada en mi cama, en mi cuarto a oscuras, sosteniendo y dando de lactar a mi hija. He estado en esta posición por la última hora y estaré aquí toda la noche. Son las 6:45 de la tarde. He tenido que cepillar mis dientes y alistarme para dormir a las 5 de la tarde - sí, ¡¡5:00 PM!! Y algunas noches ni siquiera puedo cepillar mis dientes. Antes de ir a la cama la he cargado en mis brazos todo el día, y muchas de esas veces también he cargado a su hermano de 15 kilos al mismo tiempo. Cuando finalmente me levanto (5:30 AM en un buen día) La levanto, traigo a su hermano y encaro otro día de maternidad con un bebé (o dos) en mis brazos.

Otro día de estar caminando, agachándome y rebotando para hacer dormir a mi bebé. Otro día de ir al baño con un niño o dos en mi falda. Otro día de preparar comidas con una mano. Otro día de dar de lactar a una bebé cargando a un niño pequeño. Otro día sin ningún descanso porque ellos no dejan que nadie más los cargue. Otro día de ser su todo.

Es difícil. Difícil estar aferrada a alguien 24/7. Difícil ser necesitada tanto como ellos me necesitan. Difícil no tener un minuto para respirar sin alguien que me esté tocando. Difícil tener tan pocas personas que entiendan lo difícil que es. A veces esto se siente como si me estuviera chupando la vida.

Pero luego miro a mi hijo y veo el niño en que se está convirtiendo como resultado de siempre estar conmigo. Lo cariñoso que es. Lo inteligente que es. Lo sociable y amigable que es. Lo avanzado que está su lenguaje. Lo creativo e imaginativo que es. Cuán activo físicamente es. Lo veo y sé que esto vale la pena.

El personaje de Tom Hans en "Ellas dan el golpe" ("A League of Their Own"), mientras habla sobre béisbol, bien puede haber estado hablando de la paternidad con bebés velcro. "Se supone que debe ser difícil. Si no fuera difícil todos lo harían. Lo difícil es lo que lo hace genial."

No podría estar más de acuerdo

viernes, 4 de septiembre de 2015

De andadores y pequeños caminantes


Si vamos a hablar a título personal, a mí no me gustan los andadores, me parece que existen mejores alternativas en el mercado para estimular a los bebés cuando mamá necesita dejarlos un rato en un lugar donde "no escapen" y que a la vez los divierta sin necesidad de ponerle ruedas y enseñarle a andar de costado. Cuando iban a nacer mis ahijados le pedí a su mamá dos cosas:
"Por favor NO andador, y NO chupón". Porque esa es mi opinón dentro de mi experiencia.



Vi alguna vez a un bebé de 7 meses que desde los 5 estaba en andador, pero no era mi alumno y no era mi familia así que mi lado de profesora tuvo que abstenerse de opinar al respecto.

Pero como acá no hablamos (únicamente) a título personal, me puse a investigar y por eso es que reescribo este post. Porque me parece importante dejar en claro algunos hechos, así que agárrense y siéntense porque hice mi tarea y mi investigación y para que se convenzan... esto va a ser largo.

Primero: Les cuento que en todas las páginas que me puse a buscar y que traté de buscar "aspectos positivos del andador", "beneficios del andador", y demás enfoques positivos. No encontré una sola web ni un sólo artículo donde hablasen profesionales sean terapeutas físicos, pediatras, educadores, traumatólogs, donde dijeran algo a favor de los andadores.  Así que empecemos con algunos hechos ahora sí:


  • La academia americana de pediatría (american academy of pediatrics www.aap.org) había lanzado ya un pedido para que se prohiba la elaboración de estos artefactos.  Canadá ha logrado prohibirlos, sin embargo es un mercado muy grande. Por lo que se ha logrado en Estados Unidos (y en el resto de países que aún permiten que se fabriquen y lleguen a sus mercados los andadores) es que estos se hagan más anchos para que no puedan entrar por una puerta promedio y tengan un mecanismo que no permita que se caigan por las escaleras.  Pero esto no evita los accidentes.
  • Los andadores enviaron un estimado de 8,800 niños menores de 15 meses al hospital en 1999 (hablamos de estadísticas en Estados Unidos, lamentablemente no he podido encontrar estadísticas o estudios similares de nuestro país, sin embargo no creo que sean tan distantes las cifras).
  • 34 niños murieron durante los años de 1973 hasta 1998 por causa de los andadores.
  • A partir del año 2000 gracias a la intervención de la academia nacional americana de pediatría se mejoró el diseño de estos artefactos. Tienen un tope para que no se vuelquen al borde de una escalera, los han hecho más anchos para que no puedan pasar por una puerta, sin embargo no todos los fabricantes cumplen con las medidas de seguridad, y si vamos a los artefactos de segunda mano o "heredados" de algún familiar, lo más probable es que no tengan las medidas de seguridad que tienen los más modernos. 
  • Los andadores están asociados con más heridas y accidentes que cualquier otro tipo de equipo usado con bebés.
  • Investigaciones han mostrado que al menos un tercio de bebés usando andadores se van a lastimar.
  • Los andadores no ayudan a tu bebé a caminar más temprano, de hecho pueden retrasarlo (un mes, no es demasiado pero no es que lo ayude).
  • Rodar, sentarse, gatear y jugar en el suelo son las bases fundamentales para que tu bebé aprenda a caminar y para un desarrollo normal.  
  • La mayoría de heridas asociadas con los andadores son causadas por caídas y suceden MIENTRAS hay supervisión de un adulto porque los padres o cuidadores simplemente no pueden responder lo suficientemente rápido. Los bebés pueden moverse aproximadamente un metro por segundo en un andador. Esta velocidad combinada con el peso del bebé y el andador golpeando la columna de una pared, la estufa, la pata de una mesa a velocidad, incrementa la severidad de las heridas. 
  • Existe un incremento en el riesgo de quemaduras porque la posición erguida del bebé y la estabilidad del andador les permite alcanzar más alto y por más tiempo de lo que lograrían sin el andador. La postura de estar erguidos significa también que la mayoría de las quemaduras son en la cara o cabeza (manteles y tazas o vasos con agua caliente en una mesa o sin mantel pero cerca de un borde y un bebé que en su curiosidad jala el mantel o en su velocidad choca con la mesa y la taza o vaso se vuelca). Una investigación en una unidad de quemados en Gales, Inglaterra en el año 2005, reveló que un cuarto de los bebés entre 6 y 12 meses que estuvieron en un hospital con quemaduras habían estado en un andador cuando la herida ocurrió.
  •  El andador usualmente divide el cuerpo del bebé en dos partes: La superior y la inferior. Esto confunde el cerebro en desarrollo en no entender cómo operar la parte inferior invisible (recordemos que estos andadores casi todos tienen bandejas o tableros con juegos y juguetes), y esto lleva a problemas propioceptivos* como la inabilidad de darse cuenta de la posición de las articulaciones en el espacio sin estarlas mirando. (¿Se imaginan lo que es, no tener idea de cómo se mueve tu rodilla, o tus tobillos al no poderlos ver continuamente? El bebé aprende a mover su cuerpo mediante la observación y experimentación).
  • El andador, especialmente con una altura mal ajustada, promueve que los
    deditos de los pies sean los que alcancen el suelo y que los bebés empiecen a moverse en puntas de pies
    . Lo mismo ocurre con los "centros de actividades" o los bouncers y juguetes estacionarios que son básicamente andadores sin ruedas, y los bouncers o columpios, lo cual promueve un excesivo desarrollo en las pantorrillas del bebé lo cual le representa problemas posteriores al caminar que requieren muchísima terapia para corregir. Si bien es cierto no todos los casos de bebés que caminan en puntas de pies constantemente (no me refiero a la etapa que todos pasan que a ratos caminan en puntitas si no a algo constante) son por causa del andador, serán 2 de miles los que no son causados por el uso leve o excesivo del andador.
  • Cuando los bebés son colocados en un dispositivo con "parachoques" (como las barandas que lo rodean y protegen en el andador)., donde pueden chocar con las cosas mientras no están aprendiendo cómo evitar obstáculos y balancear sus cuerpos, sus cerebros no están forzados a aprender a equilibrar su cuerpo, y todos sabemos bien lo importante que es el equilibrio en nuestras vidas. Los niños más adelante puede que tengan problemas sobresaliendo en algún deporte o simplemente en alcanzar el ritmo de sus compañeros en cuanto a habilidades motoras.
  • Aunque no lo crean, los andadores pueden jugar un rol en disminuir las habilidades mentales de los niños. Una investigación realizada en el año 1999 por el Diario de Pediatría conductual y del desarrollo en Estados Unidos, demuestra que "En un test estandard de desarrollo mental, los bebés que no usaban andadores tuvieron el mayor puntaje del promedio, seguidos de los bebés que usaban andadores donde podían ver sus pies, y aquellos que usaban andadores de diseños más actuales (actualmente los andadores vienen con más juguetes y más cosas, menos visibilidad de la parte inferior del cuerpo del bebé)
  • Los andadores son especialmente malos para aquellos bebés que ya tienen algún retraso o demora en su desarrollo por diversas razones. Muy probablemente les cause mala alineación de los huesos y problemas de equilibrio.
(* La propiocepción es el sentido del movimiento. Es la conciencia de posición y movimiento articular, velocidad y detección de la fuerza del movimiento, la respuesta refleja y desarrollo del tono muscular)


Objetivamente analicemos:

NO ayudarán a tu bebé a caminar más rápido: Recuerda que cada bebé tiene su ritmo, si la motricidad de sus piernas y todo lo fisiológico no presenta ningún problema ni dificultad y está dentro de lo esperado para su edad, ya caminará cuando sea su momento, muchos bebés quieren estar bien seguros cuando dan sus primeros pasos, no todos son tan aventureros.
Si a tu bebé, menor de 8 meses, cuando lo cargas estando tú sentada trata de apoyar y hacer fuerza con sus piececitos en tus piernas, si cuando lo cargas se estira y "quiere pararse", está perfecto, quiere explorar, quiere sentir el piso con sus pies, pero esto no quiere decir que su cuerpo esté listo para soportar su peso, tú puedes dejarlo que se estire y que "apoye" los pies en el suelo pero tú cargando su peso; le estás dando nueva información sensorial, estás dejando que se estire, pero a la vez estás protegiendo su columna. Tu bebé estará listo para sostener su peso en sus piernas y su columna cuando de sentado pueda apoyarse solito en algo o alguien y sin que lo levanten él sólo erguirse y con apoyo empezar a ponerse de pie, pasar de posición sentado a arrodillado y a ponerse de pie, ahí ya estará preparado. La naturaleza es sabia, mamitas, no la apresuremos.

NO permiten un buen desarrollo motor:  Cuando tu bebé está en un andador, está en una postura no natural. Está semi sentado en los primeros casos, sentado en muchos y cuando ya no lo necesite como punto de apoyo y esté parado impulsándose, va a ser algo así como un carrito chocón y va a ser MUCHO más riesgoso que lo dejes ahí.  No le deja desarrollar el patrón cruzado (movimiento, brazo derecho con pierna izquierda y viceversa) que es tan importante para su comprensión lectora, para la lecto escritura y para estimular ambos hemisferios de su cerebro en las edades cruciales del desarrollo.
NO propician una buena postura: Los niños no usan los brazos para caminar o apoyarsee o detener su posible caída, estando en un andador, porque no los necesitan. Los niños al estar en el andador, para impulsarse, la manera más fácil y rápida es moverse de costado, y a la hora que se le saca del andador lo que ha aprendido es a caminar con las piernas semiflexionadas en vez de derechas, y no sabe usar los brazos para controlar sus caídas ni mejorar su equilibrio. El bebé desde que nace tiene reflejo de sobresalto y reflejo de paracaídas, al pasar mucho tiempo en un andador este reflejo del paracaídas ya no es necesario por lo tanto, ya no necesita poner sus manos para evitar una caída, lo cual hace que las caídas puedan ser más peligrosas.
**Hagan una búsqueda rápida de imágenes en google de bebés en andadores, observen la postura del cuerpo y la postura de las piernas, o están hacia adelante, o los piececitos están levemente torcidos hacia adentro (porque van jugando) o las piernas están en arco, o la columna está en una posición poco natural**

NO ayuda al niño a medir sus espacios: Cuando los niños aprenden a pararse solos o con poca ayuda y a dar sus primeros pasos solos, son extremadamente cuidadosos, algunos lo son tanto, que casi no se caen al principio.  Aprenden a usar sus bracitos y su equilibrio; el andador no les deja desarrollar esta parte. Aprenden, estando restringidos al andador, a impulsarse a velocidad cada vez mayor según van dominando su postura en el asiento, y una vez afuera de él, no han aprendido a medir la velocidad, ni las distancias, ni los frenos, además, no tienen esta barrera que impide que se golpeen, lo que hace que los golpes que se den sean más fuertes y más frecuentes en muchos casos.

- Según estadísticas nacionales e internacionales, entre el 12 y el 40% de los lactantes que usan andadores han tenido algún tipo de accidente. La mayoría se relacionan con caídas, las escaleras están implicadas en el 75 a 95% de los casos. Los andadores permiten a los niños desplazarse por lugares por los que no debieran circular, como la cocina, lo que los expone al riesgo de quemaduras, o también se le favorece el acceso a sustancias tóxicas e incluso al riesgo de asfixia por inmersión.

- Más allá de la impresión de los padres de que los niños parecen más entretenidos en los andadores, sus beneficios no compensa el riesgo de lesiones: Un estudio realizado en niños entre 6 y 15 meses mostró que aquellos que usaron andadores gateaban y caminaban más tardíamente que los que no lo usaron, pero no existe evidencia de que estos efectos sean duraderos. Aunque no hay suficintes pruebas que estos influirían a largo plazo en el control del equilibrio ni en el arqueo de las piernas 

- Siendo que los bebés pueden moverse alrededor de su espacio muy fácilmente con los andadores, la urgencia de moverse por el suelo ya está satisfecha y muchos de ellos (nuevamente NO TODOS) ya no emprenderán la importante tarea de gatear (como osito, o sólo moviendo una pierna y arrastrando la otra), arrastrarse (echado o sentado o en su estomaguito). Esta etapa es importante para el desarrollo de su fuerza y coordinación. 

- Muchos padres creen que los andadores ayudarán a sus hijos a aprender a caminar. Lo que resulta es que los andadores interfieren con el aprender a caminar, de hecho disminuyen el deseo de caminar porque proveen una alternativa más fácil, los andadores fortalecen los músculos equivocados. La parte inferior de las piernas (pantorrillas, tobillos, talones) se fortalecen pero la parte superior de las piernas y las caderas se vuelven relativamente débiles. Estas últimas son las más importantes para caminar.

- Unos cuantos minutos y algunos pasos otmados de manera segura en un andador no van a dañar a un bebé pero mucho tiempo en este primer carrito no es saludable ni seguro. Los pediatras desalientan el uso de andadores o cualquier dispositivo que motive al bebé a confiar en asistencia externa para la locomoción en vez de su propia creatividad o iniciativa. Los andadores retrasan el proceso normal de desarrollo neurológico, dando a la parte inferior del cuerpo una habilidad que la parte superir aún no está lista para realizar. Varios estudios (de la academia americana de pediatría y de otros organismos internacionales) han mostrado que los infantes que pasan una larga porción de su día en andadores pueden mostrar demora en sus habilidades motoras, especialmente en aprender a caminar correctamente.


Si ya tienes un andador, he aquí algunas ideas/sugerencias:

- Úsalo por intervalos cortos, unos minutos al día (15 es la cantidad ideal, no más), no más de media hora y NUNCA dejes a tu niño sin supervisión mientras lo está usando.  Vuélvelo un juguete más, pues para los niños pequeños que necesitan mayor movimiento y que les gusta la velocidad, el andador se convierte en un juguete muy divertido, un gran deleite, y puede usarse como tal, teniendo en cuenta los tiempos y la supervisión. 

Quitándole las ruedas; si encuentras una manera de asegurarlo para que no se vaya a volcar tu pequeño; si no ves conveniente quitarle las ruedas, ponle algún tipo de freno extra, o, volviendo al consejo anterior, úsalo sólo unos minutos al día y con supervisión y puertas cerradas y escaleras aseguradas y con los mecanismos de seguridad del andador funcionando y fuera del alcance de tu bebé.

No uses el andador si tu bebé no puede sentarse sin apoyo todavía (esto es decir si no puede mantenerse sentado sin más asistencia que su propio cuerpo) puede dañar mucho su columna.

No uses el andador si tu bebé puede caminar sin ayuda (esto puede causar más accidentes cuando intente treparse o alcanzar algo afuera del andador)
 
¿Qué opciones tengo si no uso andador con mi pequeño?

La primera opción más práctica y duradera (porque le va a servir como espacio de juegos a tu hijo aún cuando sea más grandecito) siempre será, en mi opinión, el piso de microporoso, o un tapete o alfombra natural, bajo supervisión.  Pero si adquieres un piso, fíjate que sea los cuadrados grandes y que sea de buena calidad, tu bebé lo va a agarrar, posiblemente encuentre la manera de "desarmarlo" y querer chupar algún extremo, si puedes gastar un poco en esto y comprarlo de un sitio de confianza, es mucho mejor.

- Existen juegos sin ruedas que tienen el mismo mecanismo del andador, que son como centros de actividades, el bebé puede girar 360° en su asientito mientras juega con los juegos y juguetes que tiene anexados  un rato y se divierte sin el peligro de las rueditas. Pero esto también es para tratarlo como un juguete para intervalos cortos.

- Existen ahora lo que se llaman, caminadores, de diferentes marcas, que se han hecho en vez de andadores unos juguetes que son caminadores, son como un coche que tu pequeño empuja y algunos tienen una forma que más adelante les puede servir como carrito para que se sienten encima y se impulsen con los pies, cuando ya tengan mayor dominio de su cuerpo..

- Ponlo en su silla alta para que juegue con algunos de sus juguetes si lo que quieres es tenerlo supervisado pero vas a estar ocupada un rato trabajando o cocinando u ordenando y no vas a poder estar sentada con él o ella jugando y vigilándolo.

- Por último, el infalible corral, o pack and play que se llama ahora, si no es posible un juguete del tipo centro de actividades o no nos parece necesario un caminador, o un piso de microporoso. Si todas las demás ideas que se nos ocurren no son muy posibles o convenientes para el espacio que tenemos, el corral es un lugar bastante seguro que permitirá al pequeño moverse y desarrollar su motricidad. Pero OJO! nada de esto debe estar sin supervisión.  Los pequeños cuando empiezan a pararse y a tener más fuerza, empiezan a querer empujar el corral o querer impulsarse para tratar de salir de él, y es mejor estar atentos a ellos para evitar problemas. Recuerda que tu hijo más que cualquier otra cosa va a querer pasar tiempo contigo.
Es cierto que muchos de nosotros cuando éramos bebés usamos el andador gran parte del tiempo, y ahora somos adultos sin problemas al caminar ni problemas que hayan podido derivar del andador.  No hay absolutos aquí, porque puede resultar que niños que usen andador no tengan luego ningún problema de ningún tipo al caminar o posteriormente en su comprensión lectora. Pero lo cierto es que muchas veces el andador hace que el adulto lo vea como una solución cómoda y se confíe, y ahí empiezan los problemas.  El saltarse etapas usando como "ayuda" el andador no deja que los bebés desarrollen muchas habilidades que les van a ayudar durante el resto de su vida.

Lo más importante que debemos siempre tener en cuenta, es que la información, hoy, la tenemos al alcance de nuestros dedos; así que siempre es bueno informarse antes de tomar una decisión teniendo todos los factores en consideración.


Miss Malena



domingo, 12 de julio de 2015

Lidiando con las "rabietas" en menores de 3 años


¿Te imaginas si en tu trabajo tuvieses una compañera o un jefe que de pronto se pusiera a llorar cuando le preguntas algo inofensivo, o si se pusiera a gritar y llorar en histeria porque no le quieres prestar tu teléfono? Darían ganas de renunciar un poco, ¿no?

Así pasa en el día a día con los pequeños, sólo que no es una opción renunciar ni quejarse. Ellos aún no saben controlar sus estallidos emocionales y por eso vienen las rabietas. Es su manera de expresar su frustración y su enojo.

En los niños más pequeños se conoce más como "querer imponer su voluntad" pero viene a ser lo mismo. Quieren hacer algo y si no se les permite, se enojan, se tiran al suelo, lloran, patean, pueden llegar a pegar y si se les trata de calmar el llanto se incrementa (en intensidad y volumen). Una explosión de temperamento le podemos llamar. En las clases especialmente con los pequeños entre el año y dos años se ve esto bastante. Empiezan a querer imponer su voluntad y se enojan cuando no se les permite. Estas "explosiones" son el resultado de la frustración, una "pérdida de equilibrio" por así decirlo, así como cuando tu niño está aprendiendo a caminar y se cae. Esto es una caída emocional, es completamente normal y natural.
Sin embargo esto no lo hace más fácil ni para mami y papi ni para la miss que muchas veces ayuda a lidiar con esto en clases ;) jeje pero no deja de ser normal.

Es posible evitar algunas rabietas, tratando que tu pequeño esté bien alimentado, bien descansado, que no tenga demasiados estímulos juntos o ningún estímulo y por aburrimiento hace una rabieta, pero que puedas evitar ciertas rabietas no quiere decir que no vayan a pasar nunca. Van a ocurrir.

¿Cómo lidiar con ello? Si tu niña hermosa de año y medio (o más) empezó a tener una rabieta, una explosión de temperamento que ya empezó a llorar y/o gritar y tirar las cosas o quererse tirar al piso, ya el carro arrancó, no lo podemos parar, el carro se fue, tienes que subirte y aprender a manejar con los obstáculos. Mantente cerca y asegúrate que está en un lugar donde no hay peligro (no hay nada que pueda jalar que le pueda caer encima y hacer daño, ya está en el suelo por lo tanto no se puede caer, etc) y DEJA QUE LLORE. Si tu niño dulce se vuelve poco más un hulk de tantos gritos y patadas que te quiere dar porque lo intentas cargar para que se calme. colócalo conn mucho cuidado en el suelo (en la cama es peligroso porque en su enojo y movimiento se pueden caer de ella o golpear con lo que haya cerca sea cabecera o mesa de noche o pared) DEJA QUE LLORE.

No mamis, no es ignorarlos, no es ser "mala". Y hagas lo que hagas NO CEDAS sólo "para que deje de llorar". Tienes que enseñarle a manejar sus frustraciones y sus enojos. DEJA QUE LLORE.

Con esto no digo que la dejes y te vayas hasta que se calme, no. Tienes que quedarte cerca, pero imagínate que tú estás frustrada por algo y no puedes desahogarte de ninguna manera, que no puedes ni mencionar el asunto, que no puedes ni "gruñir", ni renegar, que no puedes enojarte, que no puedes hacer nada más que quedarte quieta y "aguantarte" el enojo y de ninguna manera mostrar molestia alguna en ningún momento ni poder hacer nada que te traiga alivio o calma para que se pase este enojo este fastidio, esta frustración.. Feo, ¿no?.  Si encima de eso al ponerte "mal" la persona que se supone que siempre está contigo, que te quiere sin importar qué, al verte así, te deja solo, ¿cómo te sentirías?.

Con dejar llorar, le estás diciendo que no está mal sentirse frustrada(o) por algo, que no está mal llorar por frustración, porque se enojó pues era la hora de irse y como no quería empezó a tirar juguetes y le alejaste los juguetes para que no los tire, quería pegarte y no lo dejaste pegar. Deja que llore, mantente cerca y no intentes calmarla ni decirle "ya hijta, no se llora por eso". Cuando ya veas que se le pase ahí puedes acercarte, darle un abrazo y llevarla a otro lado y hablarle. Le puedes decir "te molestaste porque no te dejé agarrar ese juguete y empezaste a llorar mucho. No funcionó, ¿verdad? Ya estás bien ahora."

 Aunque no lo creas sí te entiende. Le puedes decir, "cuando mami dice que es hora de irse, quiere decir que tenemos que irnos, después podemos seguir jugando con los juguetes". Lo importante es que tu niño o tu niña entienda, que no se ceda en todo lo que quiere "para que no llore", y que se le deje desahogarse, una vez que se calme va a estar mejor.

No intentes "razonar" con tu pequeño mientras está en plenos gritos y lloros. En la mayoría de los casos una vez llegado a cierto punto de la explosión simplemente no te va a escuchar porque está en su propia frustración. Yo he tratado de todo, con una de mis alumnitas, le hablábamos, le decíamos por qué no se podía hacer lo que ella quería en ese momento, le trataban de decir que tranquila "mamá está contigo", pero eso sólo servía para aumentar el volumen de los gritos y del llanto. Al final la dejábamos en el suelito del mismo ambiente a un costado de la clase, donde no se pudiera hacer daño, con mamá o nana cerca, pero sin que la trataran de calmar, y sin que la estuviesen mirando directamente, porque esto también aumentaba el volumen de los lloros. Al rato se calmaba sola y se paraba para jugar nuevamente. Si quieres decirle algo, dile "te quiero mucho, yo voy a estar aquí" de manera firme pero seria, si tú te angustias o te enojas o gritas es peor para tu pequeño. 

No lo intentes distraer. Tenemos que respetar sus emociones. Y también
enseñarles a enfrentarse a la frustración. Si cedemos ante todo lo que no sea amenazante a su seguridad o peligroso para ellos, si ese es el único "no" que ponemos, si los tratamos de distraer para que dejen de llorar, los estamos enseñando a no lidiar con sus emociones y a buscar una distracción cada vez que algo les moleste. Con esto tendremos adultos incapaces de levantarse luego de una caída emocional, adultos que no pueden superar una dificultad, adultos que no pueden reconocer sus sentimientos. Y perdónenme mamitas, pero aquí también entra el "no lo intentes consolar", no se ha lastimado, no se ha asustado, sí su llanto es muy real, pero no le ha pasado nada malo, al consolarlo estás reforzando la conducta. Yo sé que les voy a sonar "mala" que les voy a sonar cruel, pero tienen que acompañarlo sin estar pendientes de la rabieta, y sin estarlo consolando porque está a salvo, está en un lugar seguro, está contigo, nada malo le ha ocurrido. El abrazarlo mientras está así en muchos casos sólo le da más volumen, y en otros casos funciona como distracción. Lo mejor es enseñarle a superar estos sentimientos. En serio, le harán un bien mayor.

Manten las cosas firmes pero claras. Vuelvo a decir, si tú te molestas, te angustias, te enojas, levantas la voz, sólo le estás echando combustible al incendio. Yo sé, que es frustrante, que da pena que llore, porque mucho ojo, su llanto ES REAL, no entiende por qué no lo dejas hacer su voluntad, y por eso se angustia y llora. Yo sé que a veces incluso avergüenza que la gente voltee y mire (qué terrible esto, en vez de mirar feo deberían pasar y decirte que está ok lo que estás haciendo al mantener a tu pequeño seguro pero no ceder ante todo lo que quieran) y nunca falta quien se meta donde no lo llaman (hasta en mis clases cuando no estaba en centros educativos había quien se metía) a dar consejos que nadie le pidió o meter su cuchara y decirle "uy qué feo lloras, mira cómo te miran los otros niños, mira te van a dejar solo si sigues así". NO. Un gran y rotundo así, por favor hagan su cartel: ¡¡¡NO!!!. No dejes que nadie más se meta salvo para apoyarte moralmente, si alguien te quiere dar una sonrisa y decirte "no te preocupes, esto también pasará" es genial, caso contrario que no se meta nadie; tú estás disciplinando a tu hijo, estás ayudándolo a que aprenda a lidiar con sus frustraciones. Estás dándole la oportunidad que aprenda de su frustración y estás pendiente de él. Si están en un lugar público y se tienen que ir o está en un lugar donde puede hacerse daño. Cárgalo con mucho cuidado tratando en lo posible de inmovilizar un poco sus bracitos con cuidado si sabes que se puede poner a pegar o arañar o tirarse hacia atrás, y llévalo a un lugar seguro donde puedas dejarlo llorar estando tú cerca. Lo estás acompañando y esto es positivo, no te debes ir, con eso le estás diciendo que vas a estar ahí sin importar qué porque no dejas de amar a tu hijo porque tenga sus explosiones de temperamento, estás ahí pero no le estás dejando que haga su voluntad.

Dale algunas elecciones: Imagínate que todo tu día a día estuviese controlado por alguien más, a qué hora comes, a qué hora duermes, la ropa que te pones, los lugares a donde vas y las horas que permaneces en ellos, las cosas que comes, cómo te peinas.  Un poquito frustrante, ¿no?
Ahora, tu niña pequeña tiene que tener un horario, un horario de sueño y de comida y tiene que comer las cosas que preparas para que su alimentación sea la mejor. Pero puedes darle ciertas elecciones para que empiece a sentir que también tiene un poquito de poder sobre algunas cosas. 

No puede elegir a qué hora irse de un lugar porque tú también tienes un horario, ¿qué pasa si sabes que si lo llevas a jugar al parque nunca quiere irse a la primera? Quita 5 a 10 minutos de la hora en que realmente tengas que irte, y dile que ya es la hora. Si no se quiere ir y empieza a "escapar" a jugar con otra cosa o quiere empezar a llorar, puedes decirle, "un juego más y luego es hora de irse, ¿de acuerdo?" o "un juego más y cuando suene este sonido en mi teléfono es que ya nos tenemos que ir".
Le estás dando un poco de control sobre su día a día en las cosas que sí puedes.

Por ejemplo en las clases, mis niños tienen un tiempo de juego libre, pero llega un momento de guardar los juguetes en su sitio y pasar al saludo y a otros juegos. Empiezan a renegar porque no quieren todavía guardar todo. Les digo, un juguete más y luego a guardar, si no chau chau juguetes ahorita. Un juguete más y ya guardamos, ¿de acuerdo?. Mis niños de año y medio asentían y ya sabían que luego de ese juguete era hora de decir chau y que después podíamos volver a jugar con esos juguetes. Les estás dando un poco de control en las cosas que es posible.
A la hora de vestirse si es muy pequeño no le puedes dejar que rebusque solo entre sus cajones, pero puedes darle dos opciones para que elija qué cosas quiere ponerse. Yo sé, es tiempo extra en la rutina diaria, pero es una manera de darles elección en aquellas cosas que es posible elegir. Tu pequeña está creciendo y convirtiéndose en una personita y desarrollando su carácter. Al lidiar con sus rabietas y sus frustraciones y sus explosiones de temperamento le estás enseñando que sentirse frustrado no es algo malo, que molestarse no es algo malo, y que puede manejar una frustración. Le estás dando elecciones y le estás ayudando a reconocer sus sentimientos. Estás dándole valor como personita. Poniéndote firme en aquellas cosas en las que no hay que ceder, dándole algunas opciones y dejándolo desahogarse. 

Los niños también necesitan a veces dejar salir la molestia y llorar para luego poder calmarse. Mientras más temprano empieces estableciendo firmemente los límites y dejando que desahogue su frustración para que luego se calme, más fácil le será enfrentarse a esas cosas más adelante y si bien no dejarán de haber rabietas (mis hermosos sobrinos ya tienen 5 años y pese a que los límites están claros, aún hay rabietas a veces porque se frustran), irá aprendiendo otras maneras de pedir las cosas y a ver más allá de su frustración cuando no pueda hacerse lo que él desea.

jueves, 13 de febrero de 2014

Juegos sensoriales para bebés

Ya hemos hablado acerca del arte para pequeños que les brinda además experiencias sensoriales. Pero para quienes no estén familiarizados con el término, vamos a hacer una pequeña explicación bien sencilla


¿Qué es el juego sensorial?

Es el juego mediante el cual el bebé o el niño utiliza sus sentidos para descubrir, para interpretar el mundo que lo rodea, y esto puede ser mediante el olfato, el tacto, la vista, el oído, el gusto o el movimiento, que se le llama el sentido vestibular. Cuando por ejemplo lo hacemos rebotar suavemente sobre una pelota de yoga, cuando lo mecemos para jugar, cuando bailamos con el pequeño en brazos, esto es estimular el sentido vestibular, es decir el movimiento.
Mediante la experimentación con los sentidos estamos estimulando el cerebro del bebé, para que empiece a reconocer su cuerpo y las cosas que puede hacer con él, para que vaya asimilando el mundo que lo rodea.
El juego sensorial provee nuevas experiencias al bebé acerca de su ambiente, lo ayuda a desarrollar memoria y conceentración, también acelera el aprendizaje. Al darle experiencias de juego sensorial al bebé, le ayudamos a que crezca la conciencia de su propio cuerpo, se da cuenta de las cosas que puede hacer con él. Incluso el juego sensorial puede darle consuelo a un bebé que está molesto o fastidiado.


¿Cómo se hace?

Es tan simple como cantarle en tonos altos y bajos a tu bebé o darle una cuchara y unas ollas para que explore sonidos. Las actividades de arte que hemos visto en este y este post y aquí también, son excelentes juegos sensoriales lo suficientemente seguros para que mamá pueda dejar explorar al bebé con la tranquilidad que no tiene que estarle quitando cosas de la boca porque no le harán daño si las prueba. PERO algo muy importante es no confiarse, por más que estos juegos no sean dañinos SIEMPRE tenemos que estar ahí con ellos porque ellos se meten aún todo a la boca, así exploran, y es importante no sólo estar con ellos para compartir la experiencia si no para cuidar que no pase nada.

Como ya hemos visto actividades que son para hacer arte y que involucran comida, esta vez se me ocurrió utilizar algunos juegos sensoriales que no requieran usar (o no usar tanto) comida sino cosas que podemos tener nosotros o quizás conseguir en la casa de los abuelitos o de algún familiar :)

Medias Sensoriales


A mí me pasa con mis medias muchas veces, y conozco a muchas mamás amigas que me dicen que les pasa con las medias de sus peques. Que al parecer la lavadora tiene un monstruo come medias porque casi siempre hay alguna media de un par que se pierde, no se pierde un par completo, ¡oh no! Se pierde UNA media y no tenemos el par. ¿Qué hacer con la media restante? Si tenemos niños grandes que ya manejan goma y tijeras con supervisión, podemos dárselas para que hagan un títere para jugar. Si queremos aprovecharla para los bebés, podemos hacer medias sensoriales.

Materiales:

Medias (esas pobres medias que se quedarorn sin pareja)
Arroz (si no queremos usar arroz podemos usar botones de distintos tamaños pero no muy grandes)
Hierbas aromáticas o cáscaras de frutas que despidan olor como naranja y mandarina, en trozos (o ramas en el primer caso) grandes.
Aguja e hilo

Mucho ojo y MUY IMPORTANTE, primero la media tiene que estar lavada y tengamos pesente que esto es algo que vamos a descoser, y volver a lavar y volver a coser, porque 
1. Los bebés se meten todo a la boca y 
2. Tanto las hierbas aromáticas como las cáscaras de fruta tienen un tiempo antes de perder el olor y empezar a marchitarse y atraer insectos. 
Además el bebé va a llenar de babita la media y la va a apretujar a su antojo, así que muchísimo MUCHÍSIMO cuidado acá con la higiene. Y si el bebé ya tiene dientes, más cuidado todavía no vaya a hacerle hueco a la media

Preparación:

Llenamos hasta aproximadamente la mitad de la media si es una media grande, y hasta unos dos centímetros si es una media pequeña (recién lavada y bien seca) con arroz y le echamos trozos de cáscara de naranja o mandarina o alguna hierba (en este caso no recomiendo ramitas de canela porque en la manipulación se rompen las ramitas y el polvillo que despide no es bueno para el bebé). 

Una vez que hemos llenado, si la media es larga yo prefiero no cortarla si no hacerle una costura (por cuestiones de seguridad) ahí mismo y luego enrollarla de adentro hacia afuera y hacia el otro lado para cerrarla ahí también con otra costura.
(Esto sólo es válido si las medias no tienen mucho bodado e hilos internos obviamente, si los tienen y es larga, a cortar y hacer otra con la otra parte que siempre hay usos!)

Si la media es pequeña, los extremos los doblamos hacia adentro y adentro cosemos. No necesita ser una costura perfecta, pero sí segura para evitar que se escape ningún arroz.
Recordemos coser hacia adentro de la media porque el bebé se la va a meter a la boca.

¿Cómo jugar?
Movamos el arroz adentro de la media para ayudar a expandir el olor que tiene adentro y se lo damos al bebé para que explore, le podemos enseñar cómo suena, dándole nombres a lo que le estamos dando, podemos mostrarle qué ocurre si la sacude, qué pasa si la aplasta, decirle a qué huele, dejarle que se lo meta a la boca si decide hacerlo y que explore libremente. Algunas medias con olores quizás no le gusten otras sí, pero definitivamente las va a explorar y va a disfrutar de la actividad.





Jugando con colets


Materiales:

Colets (scrunchies, coletas, etc) varios de colores, de diferentes telas, que no tengan nada pegado encima
Caja de cartón o caja en la que podamos ponerlos 

Cómo jugar:

Yo personalmente toda la vida les he dicho colets a estos que son grandes y usualmente de algodón o de alguna tela, con un elástico adentro para amarrarnos el cabello, que son distintos de los ganchos y las ligas solas. Algunos les dicen coletas otros les dicen scrunchies, la cosa es que, si has tenido el cabello largo has tenido estas cosas, yo tengo por ahí guardados montones de distintos materiales y colores. ¿Y si no los tengo?  Si tienes paciencia y retazos de tela de diferentes tipos y elásticos es todo lo que necesitas para coser los tuyos, y si no, son súper baratos y fáciles de conseguir. Sólo asegurémonos que sean estos de tela  no los que tienen hilos muy delgados que se salgan fácilmente, y que no tengan nada pegado, ni figuritas ni botones, ni brillos pegados nada. Sólo elástico adentro de una tela. Todos bien lavados y secos los ponemos en una cajita o taper (yo tengo esas latitas de galletas de mantequilla que siempre salen especialmente por navidad y tienen dibujos bonitos y ahí es donde suelo colocar las cosas, si no, hasta una caja de cartón bien limpia nos sirve para ponerlos todos juntos. 

Sienta a tu bebé contigo si aún no se sienta sola, y dale los colets para que los agarre, que los mire, que se
los meta a la boca si quiere, que los explore, ponle alguno en su bracito, otro en su pie, deja que se eche boca arriba y que intente jalarlos y sacarlos de donde están en sus brazos y piernas que manipule todos los que quiera, mientras tú dile cómo se sienten las telas, qué colores tienen, si quieres cántale una canción, lo importante es que compartas con tu bebé.

Una vez que esté un ratito así, si tu bebé ya se voltea boca abajo lo ayudas a voltear, si no, lo colocamos boca abajo al bebé sobre su barriguita, con los colets al alcance, que voltee la caja, que explore todos y se divierta. Recordemos que siempre debemos estimular a los pequeños que aún no gatean ni se arrastran a pasar tiempo jugando boca abajo, para motivar precisamente el movimiento en esta postura cuando estén listos. Esta actividad no sólo es sensorial y te da nuevo vocabulario para irle diciendo a tu bebé, si no que lo ayuda a distraerse y desarrollar tolerancia en esta postura que a muchos bebés no les gusta mucho.

Túnel de cartón


Esta actividad es para bebés un poquito más grandes, que ya gatean. Nuevamente con medias ;) (pero no se preocupen, no tienen que usar las medias que pierden compañero, cualquiera mientras sea de colores vivos, viene bien porque no la van a coser ni la van a cortar)

Materiales:

Caja de cartón que no usemos (puede ser la caja donde vino tu computadora, o donde vino la cocina, la
refrigeradora o pedir en la bodega más cercana alguna caja lo suficientemente grande para que sirva de túnel a tu pequeño). Mientras más larga mejor, si no, pide más de una y pégalas juntas con cinta de embalaje.
Tijeras
Medias de colores

Preparación:

Aprovecha cuando tu bebé esté haciendo la siesta y desarma la caja, con la tijera hazle algunos huecos sólo haciendo entrar la hoja de la tijera por la caja y moviéndola un poco, con la misma (o si prefieres con algo menos filudo) ayúdate a meter un pedazo de cada media en cada hueco. En la figura y en el blog donde encontré esta actividad, no está así pero yo te aconsejaría si tu bebé es de jalar y jalar, agarra medias largas y hazles un nudo arriba para que no las pueda sacar de su lugar. Mejor si son de diferentes texturas. Si no tienes medias usa retazos de tela de diferentes tipos y colores.

¿Cómo jugar?

Simplemente déjalo con la caja, si quieres pon unos juguetitos, libros, cosas blandas que pueda explorar adentro como para motivarlo a que se quede más rato en la caja. Pero simplemente déjalo que explore, que jale las medias que pase entre ellas sintiendo las diferentes texturas en su cara,  Tú tambien entra y gatea en la caja (por esto tiene que ser lo suficientemente amplia y larga, dile a tu bebé que te persiga, hazlo que vaya detrás de tí gateando, si hay hermanitos o primitos algo mayores que también jueguen ahí, teniendo cuidado de no empujar al bebé y disfrutando de explorar la caja. Se va a reír y vas a motivarlo a que gatee dándole una manera distinta de hacerlo. Y una vez que se canse, los juguetitos o libros que le pongas, también pueden hacer de la caja un refugio bonito para que se quede ahí un momento jugando, y lo mejor de todo, cuando se aburra simplemente sale por sus propios medios y las medias que hemos usado las podemos sacar y volver a utilizar cuantas veces deseemos.



Y finalmente, hablando de gateo, la mejor actividad que me he encontrado.

Circuito de texturas:

Materiales:

Almohadas
Mantas de distintas telas
Retazos de diferentes telas
Papel de seda (de preferencia blanco y en pliego para evitar potenciales manchas y para que no agarren pedazos chiquitos y se los metan a la boca, si tú sabes que a tu bebé le gusta igual destrozar los papeles y meterse pedacitos a la boca, puedes usar esto pero pegándolo al piso con masking tape o simplemente no usarlo)
Cojines de diferentes materiales y texturas
Pisitos de baño
Pisitos de ducha
Toallas
Manteles antiguos (esos que no importa que se ensucien)
**PROCUREMOS QUE LOS CHICOS ESTÉN DESCALZOS y sin medias, y, ahora que es verano, mejor aún si están en pañalito no más para que sientan las texturas en todo su cuerpo.

¿Cómo jugar?
A veces los bebés que ya gatean se empiezan a aburrir bien rápido de esto, gatear en piso plano no tiene mucho de divertido una vez que ya lo aprenden, y nosotros queremos que gateen todo lo que puedan por todos los beneficios que trae. Muchas veces yo les he recomendado a las mamitas que pongan cojines, almohadas, toallas, para que los bebés gateen encima y sientan otra cosa y tengan un nivel de dificultad, y tengan una experiencia de gateo más rica una vez que ya dominan el movimiento, para desarrollar también su equilibrio. 

Pues en uno de los blogs que visito para buscar actividades encontré algo así como el reto máximo de gateo. Utiliza toda una buena parte de piso libre que tengas, en su pisito de microporoso y más, en un tapete que no tenga pelos, en todo lo que puedas, y consigue, esos pisitos de baño con antideselizante, esos pisitos para la ducha, retazos de telas, pañuelos, papel de seda (pero te recomiendo que lo pongas en pliegos), toallas, colchitas, mantas peluditas que no suelten pelusas, cojines con diferentes texturas, un puff si tienes (yo tengo uno grandote que me encanta) (si tenemos esos cojines de peluche que tanto vemos especialmente en estas fechas, mejor!) 
 
Asegúrate de lavar todo y que esté muy limpio y seco para cuando lo vayas a usar, lo mismo tu piso o el
piso de microporoso de tu bebé o el tapete o alfombra donde vaya a jugar. Colócalo todo libremente en el piso como haciendo un gran tapete gigante con muchas texturas y déjalo que gatee y que explore, puedes agregar algún tazón colorido de plástico, algunas pelotitas con púas, algún juguete interesante para que vaya descubriendo, sólo recuerda usar cosas o grandes o blandas para que no se vaya a lastimar accidentalmente gateando encima de algo duro y ya no quiera jugar.
Igual que con la caja, que te persiga, que juegue que explore, que ruede todo lo que quiera, que trepe, que se suba a los cojines. Esto lo tendrá más entretenido que gatear en el piso plano, pero recuerda que debe ser divertido, si podemos hacer participar, si no hay hermanitos, a algún primito o hijito de alguna amiga que sea un poco mayor, mejor, nosotros tenemos que jugar con ellos, gatear entre las cosas, que ellos nos persigan, debe ser una actividad divertida y en cuanto el bebé se aburra sólo guardamos todo en una gran bolsa (aquellas cosas que no tienen otro lugar específico en la casa). Yo por ejemplo tengo una hermosa bolsa de tela grande donde vino mi puff, facilísima de cerrar y cargar.
Los bebés y los niños pequeños van a estar muy entretenidos con esta actividad explorando todo y sobre todo viendo "el desastre" que no es algo que acostumbren ver.


Estas son algunas de las actividades que podemos hacer con los bebés. Hay muchísimas más, y la próxima semana estaré dándoles algunas extra que también involucren sonidos (y más agua ya que estamos aún en el calor del verano)

(Las imágenes las he tomado de blogs geniales que me dan muchísimas buenas ideas para variar mis actividades, algunos tienen en la misma foto las direcciones, recomiendo visitarlos, están en inglés y tienen actividades muy interesantes)

miércoles, 30 de octubre de 2013

La lectura y los pequeños. Cómo criar niños lectores

En esta generación, en que los chicos saben usar un Smartphone desde que tienen 1 o 2 años, y que hay tantos aplicativos que podemos descargar a una Tablet y que son educativos. En esta época, que en cable hay tantos programas maravillosos educativos para los peques de la casa, que dejamos a veces de lado un compañero de juegos y una herramienta genial para la imaginación: Los libros.
Me preguntaban cómo motivar la lectura en los pequeños que aún no saben leer, y se me ocurrieron varias ideas generales; pero como ustedes saben que a mí me preguntan y yo me pongo a revisar todo cuanto encuentro, para darles la mejor información que pueda, pues me puse a investigar y coincidiendo con mis ideas, encontré algunas más que aquí se las comparto:

Usa los libros para vincular: Al no saber leer aún un pequeño, un libro es algo que refuerza el vínculo afectivo con mamá o papá o persona cuidadora. No se trata de las palabras que leas, sino del momento. Al sentar a tu pequeño(a) en tu regazo, o al echarte con él o ella para leer en voz alta, tu pequeño no sólo disfruta de los libros, disfruta de la seguridad que le da tu atención individual.

Establece un ritual: Un tiempo establecido para leerle a tu pequeño establece una rutina tranquilizadora que los niños aman; es por eso que el cuento antes de dormir es una tradición muy reconocida. Pero no olvidar muchos otros eventos diarios que también brindan buenas oportunidades de lectura. De vez en cuando prueba empezando un nuevo ritual, con un cuento a la hora de desayunar o a la hora del baño, o apenas llegan del nido o colegio si son más grandecitos.  Algunos pequeños que tienen el sueño pesado y les cuesta levantarse en las mañanas para ir al nido o colegio, son capaces de enfrentar el día mucho mejor cuando sus padres les leen para despertarlos, en vez de cuando simplemente los apuran a salir de la cama. Cuesta tiempo, es cierto, y cuando tenemos que preparar a los chicos y la casa y a nosotras para salir a trabajar, es algo complicado, pero es también algo que no sólo ayudará a tu pequeño si no que siempre recordará y fortalecerá su vínculo afectivo contigo.

Elige libros apropiados: Los niños pequeños disfrutan mucho de los libros gruesos de cartón llenos de figuras, o los libros que pueden meter a la bañera (libros totalmente plásticos de dibujos) y libros “pop up” esos que abres laspáginas y salen las figuras de las hojas. Cualquier tipo de libro que puedan agarrar fácilmente y manipular por sí mismos. Les encantan las historias acompañadas con imágenes realistas que sean claras y brillantes. Y por supuesto les encantan las rimas. Esto no quiere decir que por ejemplo tu pequeño de 2 años no va a disfrutar las historias que pueda elegir un hermano o hermana mayor, quién sabe, pueden terminar estos siendo sus libros favoritos. Sólo asegúrate que tengan acceso a libros simples también.

Sigue sus intereses: Elige libros sobre sus actividades favoritas – visitar el zoológico, nadar, jugar pelota. Si tus pequeños tienen programas favoritos, respáldalos con libros acerca de los personajes. Busca libros de Peppa la cerdita, de Barney. Quizás te sea un misterio el atractivo de Barney (¡para mí lo es!) pero si a tu pequeño le encanta ese dinosaurio morado, le encantarán los libros sobre sus aventuras también.  Sigue su guía y su preferencia pero experimenta con una gran variedad de libros antes que decidas que ya sabes exactamente qué cosas le van a gustar a tu pequeño.  Tu niñita que le encantan las muñecas y vestirse de princesa, quizás te sorprenda cuando te pida ver libros de “Cars” una y otra vez.

Repite, repite, repite: Aguántate los bostezos si has leído a “Babar el Elefantito” o “Pericopín” o la colección de Winnie Pooh todas las noches del último mes, y tu hijo aún te pide que se lo leas, sí, ESE libro otra vez. Repetición es lo que más disfrutan los pequeños que aún no saben leer.  La razón por la cual los niños disfrutan tanto de leer o escuchar las mismas historias una y otra y otra vez, es porque están ansiosos de aprender. Pronto te darás cuenta que, como con las canciones, tu pequeño ha memorizado sus pasajes favoritos y estará ansioso de darte frases clave, él o ella solito(a). Ambos son signos de que están empezando a estar más listos para la lectura.

Exagera: Olvídate de tus inhibiciones cuando le leas a tus hijos. Gruñe (sin asustar) como el gran oso del cuento, habla agudo como Puerquito en Winnie the Pooh. A los niños les encanta el “drama” tanto como a los adultos. De hecho, tu pequeña princesa podría fascinarle pretender que ella es el gran lobo de los tres cerditos. Motívala, aún si esto demora el progreso del cuento. Le va a gustar más aún si está participando activamente. Más teatro, más voces, más felicidad para tu niño o tu niña.

Minimiza el tiempo con las pantallas: Ver televisión es una actividad pasiva, es por esto que los médicos recomiendan que los niños menores de 2 años no vean televisión y que los niños mayores limiten su tiempo en pantalla a sólo una hora o dos al día. Lo mismo con las Tablets que a veces son tan efectivas con las aplicaciones educativas que podemos bajar, no son malas, por el contrario pero es importantísimo limitar el tiempo con las pantallas. Los niños aprenden mejor de otros así que dale a tu pequeño una buena motivación con juego “desconectado” (“unplugged”), como es leer. Leer con tu pequeño y hacer otras actividades interactivas y no estructuradas son las maneras más efectivas de desarrollar las habilidades de razonamiento de tu niño y enseñarle a pensar creativamente. 

Anda a donde hayan lecturas de cuentos: Acá en las bibliotecas no suelen haber ese tipo de actividades pero librerías grandes tiendas de cadena o incluso a veces algunos supermercados con secciones de libros infantiles, tienen actividades de cuenta cuentos. Algunas tiendas tienen espacios grandes y cómodos para que hojees los libros con tus pequeños y les cuentes cuentos ahí, es una buena oportunidad de ver qué tipo de libros le pueden gustar, y por asistir y sentarte a leer entre libros infantiles con tu pequeño, no te cobran absolutamente nada.

Dale “play”: Muchos libros hermosos existen en formatos mp3 o en aplicativos que te puedes bajar a tu Tablet o Smartphone, hay colecciones hermosas de libros en CDs. Tus pequeños si son menores de 3 años quizás no estén muy interesados en ellos porque lo que realmente disfrutan de los libros es la interacción contigo, pero tus pequeños más grandecitos sí, y si los más chiquititos resulta que también los disfrutan, ¡genial!. Quizás quieran sentarse con el libro viendo las ilustraciones mientras escucha la grabación o quizás tú quieras ponerlo mientras junto contigo hacen otras cosas (puedes probarlo si tus pequeños son difíciles a la hora de la comida, los ayuda a estar atentos). También te puedes grabar a ti misma contando su cuento favorito, algún pariente o algún amigo de la familia, leyendo cuentos.  Sólo recuerda que los cuentos grabados para peques, que ya más o menos saben seguir imágenes o acontecimientos de un libro son maravillosos, pero nada reemplaza la presencia de mamá o papá dándoles la atención y leyéndoles un libro; nada puede tomar tu lugar.

No hagas de los libros una recompensa: No le digas a tu pequeño que puede escuchar una historia si termina su cena. Cuando la lectura se asocia con sistemas de recompensa y castigo, no es una experiencia positiva. En vez de eso, encuentra momentos para leer que se sientan naturales, como cuando quieras que tu pequeño se calme antes de tomar su siesta. No fuerces un libro a un niño porque lograrás el efecto contrario de lo que quieres lograr.

Los pequeños movidos: Algunos de nuestros peques simplemente no se van a quedar quietos durante toda la historia del libro que les estás leyendo, no importa cuánto lo intentes. ¿Qué hacemos? Una buena idea es sentarte con ellos a leer algo corto un libro que sea muy pequeño por unos 30 segundos más o menos y luego decirles: “¡Mira, hemos leído TODO este libro completo, qué bonito!”. Luego déjalos que se vayan. Al día siguiente puedes probar un rato algo más largo. Algunos niños van a estar más interesados en actividades motoras que en leer; debemos respetar eso y no hacer del leer una experiencia negativa.

Haz de contar cuentos, parte de la vida: Promover la preparación para la lectura es más que leer un libro tradicional. Cuando estés en la mesa acompañando a tus niños a su hora de cenar, cuando estés manejando, cuéntales historias. Cosas sencillas y clásicas si deseas, como los tres ositos o algún cuento que conozcas de memoria, anécdotas de cuando eras tú pequeña, o inventa historias pequeñas que tengan a tu niño como el personaje principal. Haz libros de los dibujos de tus niños o de las fotos que más te gusten de ellos o las fotos que a ellos más les gusten, y cuenta historias acerca de estos, o pídele a tu pequeño que él o ella sea el narrador.

¿Cuándo le puedo enseñar a mi pequeño a leer palabras?: Puedes empezar entre los 6 y 12 meses y seguir a partir de ahí, Donde quiera que vayas, puedes enseñarle a tu niño que las palabras son parte de la vida diaria. Esto en educación se llama “lectura pictográfica”. Hasta los niños más pequeños aprenden rápidamente, por ejemplo, que ese letrero dice “Coca Cola” o que la señal de tránsito dice “Alto”, que en el cuento que está leyendo ahí dice “árbol”. Existen en algunos lugares, vinilos de pared, con el alfabeto, pero es mejor y más económico si tú pones nombres a objetos comunes del cuarto de tu pequeño. Por ejemplo con los más grandecitos puedes poner palabras como “cama”, “armario”, “mesa”, “puerta”, “pelota”, “muñeca” y sus nombres, todos en letra mayúscula imprenta. Con los más chiquititos podemos hacer una actividad que se llama “leyendo alrededor del cuarto del bebé” para escuchar y ver cómo se hacen las palabras. Un pequeño juego donde estiramos los sonidos de las palabras mientras pasamos nuestro dedo de izquierda a derecha por la palabra a mostrarle. Poco a poco te vas a dar cuenta que va entendiendo las palabras y dónde están escritas a pesar de no saber leer todavía.
Si tu pequeño ya va al nido, ponle una notita diaria en su lonchera. Aún si no puede leer por ejemplo la palabra “gato”, ver la palabra escrita en un pedazo de papel, junto con el dibujo o sticker de un gatito, será una alegría para su día y le ayudará a despertar su interés por leer. Si esto te parece muy complicado, prueba dibujando un corazón o una carita feliz con un simple “Te amo”, que te ayudará a emocionar a tu pequeño en los significados detrás de las palabras.

Habla: Los niños aprenden palabras más fácilmente cuando las escuchan seguido. Hazle conversación a tu pequeño mientras están cenando juntos, o mientras están caminando juntos, durante viajes en auto, cada vez que puedas. Habla con tu pequeño y no tengas miedo de usar palabras o frases complejas. Anímalo en sus preguntas y explicaciones. Los niños pequeños son curiosos y se preguntan interminablemente acerca del mundo, así que no sientas timidez de intentar explorar sus intereses con tu pequeño o pequeña. Al hablarle no sólo aprovechas de compartir tiempo y conocer mejor a tus hijos sino también vas formando su vocabulario, poco a poco va a entender más palabras que luego empezará a vocalizar.

Libros de bebés para bebés: Muchas mamis se preguntan, ¿y mi bebé de meses? Dale libros con figuras grandes y vistosas, deja que lo “pruebe” que lo mastique, y se lo meta a la boca es su manera de explorar. Léele cuentos cuando puedas, con rimas, o si quieres empieza por leerle poemas cortos, la musicalidad de las palabras, el ritmo de las rimas le va a dar un efecto calmante y va a disfrutar de ese momento contigo.

¿Cuándo empiezo a leerle a mi bebé?: Tu bebé está listo para que le leas desde que nace, aún antes, así como le puedes cantar, le puedes hablar cuando está en el vientre, puedes leerle, no sólo libros para niños, pueden ser libros de poemas, lo importante es que va a escuchar tu voz y las palabras van a tener un ritmo suave para tu bebé. Teniendo unos días de nacido tu bebé ya va a reconocer la voz de mamá o papá, y vas a encontrar pequeñas señales de reconocimiento más claras a partir de los 2 meses, gorgojeos, pequeños sonidos, gestos, que te van a indicar que reconoce tu voz y reconoce lo que le estás leyendo.

¿Leerle a mi bebé tempranamente y seguido ayudará a desarrollar su vocabulario?: Sí. Tu niño va a escuchar muchas más palabras que aquellos a los que no se les lea tempranamente y seguido. No quiere decir esto, que si es más grande no se pueda empezar. ¡Por supuesto que se puede! Si le lees a tu pequeño seguido, va a escuchar e ir asimilando las palabras, más adelante en edad escolar va a tener un mayor vocabulario y mejor comprensión lectora, se le facilitará la escritura y la ortografía, disfrutará más del lenguaje por lo cual se le hará más fácil comprenderlo.
Y por último el más importante:

Demuestra tu propio amor por los libros: Tus pequeños quieren imitarte. Si ven libros alrededor de la casa y saben que a tí o a papá les gusta sentarse con alguno cuando tienen aunque sea unos minutos para ustedes. Ellos aprenderán que los libros son esenciales en la vida diaria. Demostrando naturalmente tu propio gusto por la lectura logras un efecto mucho más poderoso que obligar a tus pequeños a sentarse durante un "momento rígido" o preestablecido, de contar cuentos.