sábado, 12 de abril de 2014

Acerca del sueño del bebé


En las clases de estimulación conversaba con dos mamitas que me dicen que sus niñas, en uno caso una niña de 1 año 2 meses y en el otro una bebé de 9 meses, duermen muy tarde y por lo tanto no hacen casi nada durante el día porque al dormirse a las 11, 12 de la noche, 1, 2 de la mañana, se despiertan al día siguiente sólo para tomar leche a las 6 o 7 de la mañana y luego a las 10, 11 de la mañana a desayunar sin apetito y comenzar recién a esa hora su día. Ambas mamitas me pedían consejos e ideas para cambiar la rutina de sus pequeñas y que puedan dormir al menos unas 6 a 7 horas durante la noche de corrido y que estas no fueran a la 1 de la mañana.

Me puse a averiguar con pediatras y me puse a revisar varios artículos sobre el tema para ayudarlas de una mejor manera a ordenar los horarios de sus peques a la hora de ir a la cama. Y como en todo, hay bastante material para establecer buenos hábitos de sueño. Así que comenzaremos primero con la información general sobre los bebés y los niños pequeños y sus hábitos de sueño, y ya más adelante haré otros posts tratando cosas más específicas.

¿A partir de qué edad podemos dejar de alimentar en la noche a un bebé?
Si el bebé está en su peso óptimo y ha nacido a término, un bebé que se alimenta sólo con leche materna, a partir de los 5 meses de edad aproximadamente ya no necesitan calorías durante la noche para estar saludables. Un bebé que se alimenta sólo con fórmula, a partir de los 4 meses aproximadamente es la edad en que ya no necesita las calorías en la noche (por un periodo de 6 o 7 horas es decir).

Algunos hechos sobre el sueño del pequeño:
- Es posible que si tu bebé llora y sólo se calma al tomar leche durante la noche, teniendo más de esta edad, porque se ha acostumbrado al consuelo que le da estar echado contigo y el estar succionando, no porque necesite alimentarse.
- Es importante que el bebé no asocie el dormir directamente con comer, porque esto se vuelve parte de su rutina para dormir y no podrá dormir sin ello. Si la rutina para dormir es llevarlo a su cuna o mecerlo mientras mama o toma biberón hasta que se duerma, esto se va a volver parte de su rutina, el bebé va a asociar su último recuerdo antes de poder dormir, el estar succionando y alimentándose, y se va a volver parte de su costumbre, que sin ella no va a poder volverse a dormir. 
- Es igualmente importante que tu pequeño asocie su cuarto y su cuna o su cama con momentos tranquilos y placenteros, esto le ayudará a relajarse y dormir más tranquilo ahí.
- Si el pediatra está contento con su peso y su desarrollo, puedes preguntarle ante cualquier duda si tu bebé mayor de 5 meses necesita ser alimentado durante la noche o puede dormir hasta 6 o 7 horas sin necesitar alimento.
- El problema con alimentar a tu bebé durante la noche cuando ya no lo necesita es que interrumpe su sueño por esta costumbre y el tuyo también, algo que no es malo si tu bebé necesita que lo alimentes o necesita de ti, pero si no hay una necesidad fisiológica y puedes encontrar manera de solucionar la necesidad emocional que tiene tu pequeño de tener todo el tiempo tu compañía, es mejor. Si tu bebé empieza a interrumpir su sueño, tú empiezas a tener un bebé o niño pequeño al cual, para que no se despierte activo sin querer perderse todo lo que está ocurriendo en casa, empiezas a dejarlo dormir más tarde y más tarde, motivo por el cual su mañana es mucho más corta y, en algunos casos, se alimenta menos durante el día y el círculo vicioso se repite.
- Existen algunos riesgos si tu bebé de más de 5 meses se queda dormido mientras lacta o toma biberón.  Al
no pasar la leche por completo y quedarse dormido, esta puede quedarse un poco en su boca y puede causarle infecciones del oído interno (recordemos que garganta, nariz y oído están conectados); puede causarle lo que le llaman “boca de biberón”, caries y malformaciones dentales al quedarse con la leche en la boca hasta que se despierte la próxima vez. Y, nuevamente, el hecho de asociar la leche con quedarse dormido hará que cada vez que se despierte quiera tomar leche por el consuelo y la sensación reconfortante que esto le dará, y no querrá dormir de corrido, lo cual hará que duerma más tiempo, se despierte más tarde, y se quede dormido en momentos inusuales no necesariamente a las horas que sabemos es ideal que tome siestas.

ACERCA DE LA CANTIDAD DE HORAS DE SUEÑO:

Entre 6 y 12 meses: A los 6 meses un bebé puede hacer siesta aproximadamente unas 3 horas durante el día y luego dormir 9 a 11 horas en la noche (esto no es de corrido recuerda que hemos hablado de 6 o 7 horas nada más sin alimento). A esta edad puedes empezar a cambiar tu respuesta a tu bebé que se despierta y llora durante la noche. A esta edad comienza la ansiedad por separación, pero las reglas son las mismas siempre hasta su primer cumpleaños, tratar de no cargarlo salvo que se encuentre enfermo, reconfortarles hablándoles suavemente, acariciándoles la espalda o la cabeza y luego cuando estén tranquilos nuevamente retirarse, no prender las luces ni alimentarlos, ni jugar, ni cantarles porque son actividades estimulantes y queremos que descansen.

Niños pequeños:
Entre las edades de 1 y 3 años la mayoría de los niños duermen entre 10 y 13 horas. La ansiedad de separación o simplemente el deseo de estar despiertos con mamá y papá y no perderse de nada, puede motivar a un pequeño a mantenerse despierto. También el puro estilo de un niño pequeño de “dar la contra”

A menudo se comete el error de pensar que mantener a un niño despierto lo hará tener más sueño a la hora de dormir. Lo cierto es que a los niños les puede costar mucho más dormir si están sobre cansados. Establece tiempos regulares y fijos para la hora de dormir y de hacer siestas. Aunque muchos niños pequeños hacen siestas durante el día, no debes forzar a tu hijo a hacer siesta, dormir siesta, si no desea, pero es importante programar un tiempo de tranquilidad y silencio aún si tu pequeño elige no dormir. Puedes llevarlo a su cama o a un sofá o un puff con un libro de imágenes y contarle un cuento tranquilo, pero nada de tv ni Tablet ni celulares con jueguitos, ni canciones activas, si le vas a poner música que sea música suave y relajante a un volumen bajo, la idea es que tenga un rato relajante contigo o independiente si quiere estar por su cuenta, pero un rato relajante.



ALGUNAS RECOMENDACIONES GENERALES:

- Establecer una rutina para la hora de ir a la cama, ayuda a los niños a relajarse y estar listos para dormir. Para un niño pequeño, la rutina puede ser desde 15 a 30 minutos de longitud e incluir actividades tranquilizantes como leer una historia, tomar un baño, escuchar música suave.

- Sea cual sea el ritual nocturno, tu pequeño posiblemente insista en lo mismo cada noche. Lo importante es no permitir que estos rituales se vuelvan demasiado extensos o demasiado complicados. Cada vez que sea posible permite que tu pequeño haga algunas elecciones dentro de la rutina: qué pijamas ponerse, qué muñeco llevarse a la cama, qué música poner (limitando a un número prudente de máximo 3 a 4 opciones claro para no alargar demasiado el proceso y según su edad) Esto le dará un cierto sentido de control.

- Aún los niños más acostumbrados y adaptados a su rutina y mejores “durmientes” pueden despertarse durante la noche. La salida de los dientes puede despertarlos, ese fastidio, dolor, comezón a veces incluso fiebre que hacen. Los sueños también, pueden despertarlos, para los niños muy pequeños pueden ser bastante alarmantes y las pesadillas pueden asustar mucho a un pequeño que aún no puede distinguir imaginación de realidad (así que mucho cuidado al seleccionar qué programas si ve alguno, antes de la hora de dormir)

- Consuela y abraza o carga a tu pequeño en esos momentos. Deja que, si está en edad de poder explicarte y quiere, que te diga con qué soñó, y quédate hasta que esté tranquilo nuevamente. Una vez que lo esté aliéntalo a que duerma nuevamente tan pronto como pueda.

- Tú conoces a tu bebé o a tu niño pequeño y sabes lo que puede necesitar, qué señales da cuando está
cansado y cuando tiene hambre, y, ante cualquier duda sobre las horas de sueño o la alimentación nocturna, lo primero es consultar al pediatra, pero, como en todo en la vida de tu pequeño, necesitas crearle y mantenerle hábitos. El tema del sueño de los pequeños es algo bastante extenso, podemos hablar de errores que se pueden cometer y cómo solucionarlos, de cómo crearles buenos hábitos, de qué sugerencias poner en práctica para ayudar a los pequeños entre 5 meses y 3 años a dormir temprano (Ojito, repito, acá estamos hablando de bebés y niños pequeños, a partir de los 5 meses que ya es recomendable que duerman entre 6 a 7 horas de corrido (los bebés hasta 1 año y después del año ya incrementar de a pocos ese tiempo) sin necesitar alimentarse en ese periodo, antes de esta edad tienen otras necesidades).

- Lo importante es crearle buenos hábitos de sueño a tu pequeño, por su salud y su buen descanso y el tuyo. Es una tarea larga y difícil si no se comienza desde que nace, pero es posible y es lo mejor para tu bebé.



viernes, 4 de abril de 2014

Motivando a tu bebé a gatear




En una clase modelo, una mamita de un bebé de 7 meses me decía que ya lo está poniendo a su bebé a caminar con apoyo, a pesar de que aún no gatea, porque se pone en postura de cuatro puntos pero no avanza y como se frustra al no avanzar, y se mantiene de pie con apoyo (ojo se mantiene, aún no se para bien por sus propios medios), están empezando a “ayudarlo” a caminar. Otra mamita de un bebé de 6 meses que ya se arrastra para donde mejor quiere y se coloca en posición de gateo por algunos segundos, está tratando de motivarlo para que gatee, Una mami me comentaba por la página, que su pequeño está pasando de largo la etapa del gateo, que de frente está empezando a caminar con apoyo; y aunque ya he hablado antes del gateo por aquí y de por qué es tan importante que los niños gateen, decidí ahondar más específicamente en algunos ejercicios para motivar a los pequeños (y darles ideas extras a sus mamis y papis o personas a cargo).

Primero: No está mal que si tu bebé ya está en los 10, 11, 12 meses, y quiere caminar con ayuda, que lo haga, no es malo, al contrario. A los 9 meses ya está perfecto que tu bebé se pare con apoyo, pero también es importante que gatee; así que, si no lo ha hecho, a esconder los andadores y caminadores (sólo por un mes o lo que demore en afianzarse bien el gateo en tu pequeño) y reducir el tiempo en los bouncers o juegos similares que lo tienen al bebé semi parado, semi sentado. (Y una vez afianzado el gateo reducir el tiempo con andadores y caminadores. Los andadores los incluyo únicamente porque sé que hay mamitas que ya los tienen, ya les he dejado en otro post las ventajas y desventajas de los mismos).

IDEAS PARA MOTIVAR Y ESTIMULAR EL GATEO:

Si tu pequeño aún no puede o le cuesta ponerse en posición de cuatro puntos (rodillas y manos apoyadas en  ayudarlo:
el suelo sosteniendo el peso de su cuerpito), lo primero que podemos hacer es
- Con un cojín tubular o un rodillo si lo tenemos
- Con una toalla o mantita enrollada puesta en el suelo debajo de su tronco para ayudarlo a elevarse.
- Colocando al bebé atravesado sobre tus piernas a la altura de tus rodillas y levantarlo elevándolas un poco.
- Con una toalla o manta enrollada alrededor del torso de tu bebé y con los extremos lo suficientemente largos para que tú puedas agarrarlos.


CON EL RODILLO O COJÍN TUBULAR O TOALLA ENROLLADA DEBAJO DE SU TORSO:
Coloca a tu bebé atravesado en el rodillo (cojín o manta enrollada) y con las manos y piernas libres para que pueda apoyarlos al suelo, según muevas un poco el rodillo de dirección. Algunos niños cuando empiezan a arrastrarse y a gatear, lloran o se fastidian con este ejercicio, no es por incomodidad usualmente, si no por temor, no se sienten seguros de cuánto es el espacio que está abajo. Suelen calmarse si tú apoyas una mano en su pecho (entre su pecho y el rodillo) y te agachas lo suficiente para apoyar a tu bebé contra tu pecho en esta postura, mientras lo mueves suavemente hacia adelante y hacia atrás, procurando que ponga las manos y apoye su peso en ellas hacia adelante y lo mismo con las rodillas hacia atrás, adelante poniéndole algún juguetito o un espejo donde pueda mirarte también a ti mientras le hablas, cantas o haces gestos divertidos para que se distraiga. Tu bebé aún no tiene muy buena percepción de vacío y fondo, es decir, él puede ver su alfombra o manta pero no necesariamente sabe a qué distancia está, más aún si no tiene mucha costumbre de estar boca abajo, entonces necesitará sentir contacto contigo para sentirse seguro.

CON TUS PIERNAS: Como si tus piernas fueran el rodillo, pero trata que papá o alguien más te ayude con
el pequeño, eleva las piernas para elevarle el tronco del suelo y procuren que él se apoye sobre las manos y las rodillas según vaya adelante o atrás, esto lo hará sentirse seguro al sentir que está contigo, pero le dará una idea de la altura a la que debería estar su torso al gatear.

CON LA TOALLA ENVOLVIENDO SU TORSO: Elevar al bebé para que tenga idea de la postura parar gatear y ayudarlo a avanzar con la toalla. Ellos tienen el reflejo del movimiento, con esto estás ayudando a un bebé frustrado por no avanzar a lograr precisamente lo que solito aún no puede. Siempre colocando juguetes llamativos no tan a su alcance pero apenas fuera para que se esfuerce y trate de avanzar para alcanzarlos.

SI TU BEBÉ YA SE PONE EN CUATRO PUNTOS PERO NO AVANZA AÚN:

- Colócate detrás de él y pon tus rodillas justo detrás de sus pies, para que sean su punto de apoyo al impulsarse en el arrastre (esto sirve tanto si tu bebé aún no se arrastra como si aún no gatea pero se arrastró, será una postura en la que pueda obtener impulso para avanzar). Coloca un juguete llamativo en su línea de visión, apenas fuera de su alcance, y dale suaves toques con tus dedos en la mano que quieres que avance primero, para que la levante y trate de apoyarse en la otra para impulsarse hacia adelante a alcanzar lo que busca. Tus rodillas le servirán de apoyo, y si ya puede mantenerse bien a cuatro puntos, puedes ayudarlo moviendo sus piernas, recogiendo suavemente hacia adelante una pierna y luego haciendo avanzar la mano contraria y viceversa. De esta manera lograrás que apoye su peso a la vez que levanta una de sus manos para avanzar y así fortalezca sus bracitos.

- Coloca un juguete adelante y luego muévelo suavemente hacia adelante (que apoye todo su peso sobre sus bracitos estirados) siempre con cuidado de poner una mano en su pecho para sostener su peso si pierde el equilibrio y que no vaya a caerse de bruces. Luego muévelo suavemente hacia atrás para que se siente sobre los talones, por consiguiente, todo su peso sobre sus piernas, esto ayudará a fortalecer al bebé que ya se pone en esta postura a mantenerla por más tiempo. Muévelo haciéndole levantar un bracito (por eso es bueno si hay otra persona que ayude al mismo tiempo) forzando a que apoye su peso sobre sus piernas y su otro brazo, y cambiar de brazo moviéndolo hacia el otro lado.

- Coloca a tu bebé en un espacio lo suficientemente amplio para que pueda moverse y sin apoyos cercanos, que los juguetes que uses para motivarlo sean chicos y no sean algo en lo que pueda intentar apoyarse para levantarse del suelo pues puede lastimarse, sobre su pisito o tapiz, y sin apoyos cercanos, para que intente acercarse al juguete que le llama la atención. Es posible que llore o se fastidie, si empieza a fastidiarse debemos ayudarlo a impulsarse y alcanzar el juguete pronto y así aplaudirle y hacerle mimos para que se motive. Si aun así no quiere volver a estar boca abajo lo podemos sentar un momento a jugar, un pequeño descanso hasta que esté calmado y luego otra vez ponerlo boca abajo para que intente agarrar un juguete.

SI TU BEBÉ YA PUEDE FÍSICAMENTE GATEAR PERO NO LE INTERESA MUCHO:
Todo está en los juguetes. Si hay algo que les llame la atención a los bebés es precisamente aquellas cosas que no les dejamos agarrar usualmente, ¿tienes un control remoto que ya no sirva? Sácale las pilas, pega bien la tapa si se puede salir, límpialo y desinféctalo bien y ponlo delante de tu bebé para que intente alcanzarlo.
Si hay hermanitos algo mayores o primitos en la familia, ponlos a jugar y que gateen con él, que otros miembros de la familia gateen con el bebé jugando a “atraparlo”, y que lo motiven a moverse. De esta manera podemos alejar los juguetes de a pocos para que intente seguir avanzando.

CARRETILLA: Para fortalecer los brazos, si tu bebé ya se coloca en cuatro puntos, levanta levemente sus piernas para que apoye su peso sobre los brazos, y posteriormente trate de avanzar así con tu ayuda. Es un ejercicio para que fortalezca los músculos de brazos y le ayuda a tener otra perspectiva de su espacio en el gateo.

CARRERAS: ¿Recuerdas el punto de involucrar a otros miembros de la familia? Si tienes amigas o familiares con bebés en edades similares, que ya gatean, júntenlos de vez en cuando y que hagan “carreras” de gateo los bebés, motivándolos con juguetes y retrocediendo de a pocos, esto motivará a tu bebé a avanzar y tratar de moverse como los otros.

DIFICULTADES: Si ya gatea bien en plano pero se aburre y por eso ya quiere caminar pero aún no está en edad. Ponle dificultades. ¿Te acuerdas del post de juegos sensoriales? Revisa el túnel de cartón y el circuito de texturas y combina diferentes cajas con cintas y medias y pitas de colores (nada que se deshilache ni que pueda salir fácilmente, recuerda que tu pequeño se mete aún todo a la boca), y ponle alturas distintas con cojines al circuito de texturas, ponle obstáculos como almohadas que tenga que trepar y pasar por encima, esto hará del gateo algo más interesante y más divertido para tu bebé y lo ayudará a entretenerse con la experiencia.

Por último y muy importante: PACIENCIA Y PERSEVERANCIA. No está mal que tu bebé se pare con apoyo, ni que quiera caminar, pero es importante, MUY importante que gatee. Si lo tenemos en el suelo jugando y quiere ayuda para pararse hay que darle gusto y ayudarlo y sostenerlo; de la misma manera luego hacer más juegos para gatear. Una cosa no excluye a la otra, pero si tu bebé aún no gatea o no quiere gatear casi y de frente quiere empezar a caminar con apoyo, deja de hacerlo caminar sólo por un breve tiempo, entretenlo con muchas otras cosas, celébrale los logros así sólo gatee dos pasos y luego se siente. Si se cansa y quiere que lo carguen un rato, hazlo, y luego otra vez a gatear. Hasta que esté afianzado el gateo, al no tener otra forma de fácil desplazamiento (si mamá ya no lo ayuda a caminar y no hay andadores ni caminadores a la mano va a empezar a gatear para desplazarse). Y una vez que ya gatee ya le será mucho más fácil ponerse de pie con apoyo pero con sus propios medios, y poco a poco empezará a dar sus pasos con este mismo apoyo. El gateo le ayudará a fortalecer piernas y brazos y al reflejo de poner las manos por delante para apoyarse, así si pierde el equilibrio mientras camina, será algo más fácil que lo recupere y tenga menos caídas feas en el proceso.

Si mamá o papá trabajan todo el día y sólo tienen la noche, un momento para hacer esto, háganse un ratito para gatear con el pequeño, y a la persona que pase la mayor parte del día con él/la bebé, darle los ejercicios para que los haga cada vez que pueda durante el día. Lo importante acá es la perseverancia y que sigamos con los ejercicios y todos en casa de acuerdo con dejar de ayudar a caminar al bebé sólo por un breve tiempo, así como en esconder andadores, caminadores y pasar menos tiempo en ellos y en el bouncer. Recuerda que será sólo por un tiempo, para motivar al pequeño a esta nueva forma de movimiento.

jueves, 27 de marzo de 2014

El bebé y el tiempo boca abajo

El tiempo boca abajo o poner al bebé sobre su barriguita, no es algo que se piense mucho en hacer actualmente con los bebés muy pequeños. Muchas mamitas llegan a las clases con sus bebés de uno o dos meses y cuando les pregunto si en algún momento los ponen boca abajo cuando están despiertos, muy sorprendidas me responden que no. Y es que muchas mamitas se sienten más tranquilas en dejarlos boca arriba hasta que no se empiezan a voltear solos (entre los 4 y 6 meses aproximadamente).

Desde inicios de los 90s, se empezó la práctica de hacer dormir a los bebés boca arriba, debido al descubrimiento que en esta postura el bebé alcanza un sueño menos profundo lo que ayuda a prevenir y de hecho ha disminuido en gran número los casos de muerte súbita infantil.

Sin embargo se suele dejar a los bebés todo el tiempo boca arriba, en asientos tipo bouncer, en el corral, en el coche, en la sillita de auto. En estos tiempos tan ajetreados que vivimos ahora, es la manera más fácil y segura de tener al bebé tranquilo y contento y sobre todo seguro.

Pero así como ha traído sus beneficios también ha traído un incremento en tortícolis infantil, en poco control de cabeza y en un incremento de lo que le llaman “plagiocefalia” (cabecita plana) (Una amiga mamá, que vive desde hace muchos años en estados unidos me habló de este síndrome y que venden cascos para bebés para evitar que desarrollen estos problemas)

Estudios han comprobado que existe una relación directa en los retrasos motores de los niños y el poco o nulo tiempo que pasaron boca abajo (pensémoslo bien, si un bebé no está acostumbrado a estar en esta postura, una vez que se voltee solito, tampoco va a quedarse mucho así salvo cuando le sea necesario para moverse.

Es importante entonces que los niños tengan tiempo boca abajo, desde que nacen, siempre con supervisión. ¿Qué podemos hacer entonces para que se empiecen a acostumbrar a pasar tiempo boca abajo?


Mientras más pequeño, mejor:
Tu bebé ha estado 9 meses dentro de ti en una postura totalmente distinta, flotante podríamos decirle, pero sintiéndote. La conquista de la postura boca arriba es uno de los primeros hitos que logra, pero no es algo que le viene natural. Empieza entonces por echarlo boca abajo sobre ti o sobre su papá, si hay más miembros de la familia que pasen bastante tiempo con el bebé mejor aún. De esta manera, tu bebé se va a sentir seguro y pasará sus ratos despierto o entrando y saliendo del sueño, seguro echado contigo. bien sobre tu pecho o sobre tus piernas con mucho cuidado claro :)


Muévelo a su mantita en el suelo, boca abajo, estando tú a su nivel de vista. ¿Por qué no en la cama? No es una superficie muy firme y, si tienes hijos más grandecitos que se pueden mover ahí o tú misma en un momento que intentas pararte o sentarte lo vas a mover a tu bebé, y él aún está experimentando esta postura, es mejor que lo tengamos lo más estable que sea posible. Puede ser una colchoneta, puede ser una mantita mullida (las hay especiales con juguetes de sonidos para los recién nacidos) y tú o papá échense a su lado en su rango visual (cerca de su carita siempre) y háblenle, cántenle, muéstrenle algún juguete llamativo. Es posible que se incomode que se irrite, dale unos segundos, siguiendo en su rango visual, hablándole, acariciándole, calmándole y si sigue o se incrementa su molestia, ya lo levantas, esto también le está ayudando a su tolerancia.
Nota: Hay algunas mamitas que se ponen nerviosas de poner el bebé en una superficie como manta en el suelo, sobre su barriguita, si aún no se les cae el cordón, hay mamitas que no. Si tú no te sientes cómoda aún por el cordón, sigue practicando echando a tu bebé sobre tu pecho.


¿Cómo hacer cuando salgo con mi bebé? Recuerda el primer punto, tu bebé ha estado 9 meses contigo, sin separarse de ti, sintiéndote todo el tiempo, si vas a salir a pie, o si vas a estar caminando un buen trecho (porque si vas a manejar y van a salir solos tu bebé y tú, de todas maneras va a tener que estar en su sillita especial bien asegurado en el carro) con tu bebé, en vez de llevarte coche utiliza un fular, un portawawa, un portabebe, como le quieras llamar. Si vas a salir o si vas a estar ocupada haciendo cosas en casa mucho tiempo y no vas a poder tener mucho rato para tenerlo boca abajo, utiliza esto. Tu bebé va a estar más protegido que en un canguro o mochila para bebé usual, tú vas a tener las manos libres, y todos contentos. (Ok quizás un poco acalorados en este verano pero en lo posible es una opción más beneficiosa para tu bebé que el coche, y menos llanto implica más tranquilidad para mamá también)


Opciones de apoyo: Existen unos cojines especiales para los bebés, que vienen con estas mantitas con
juegos para recién nacidos, que son parecidos a los cojines lumbares que usan los adultos, que la intención es que los uses como una almohadita cuando tu bebé esté despierto y puedas elevarlo un poco para que te mire, estando echado boca arriba. Úsala para lo mismo pero boca abajo, enséñale figuras, ponlo en su gimnasio si tiene, si no en una manta con juguetitos vistosos, pon un espejo adelante junto a una pared como para que se mire, de esta manera cuando aún no tenga mucho control de cuello podrá estar boca abajo con algo de altura que hará que no termine apoyando la carita de frente a la manta. Existen otros cojines especiales que son para echar a los bebés, igual, con eso ganas altura, pon a tu bebé boca abajo y enséñale cosas, ponte a su nivel visual, háblale, enséñale juguetes, si tienes un gimnasio en el que lo pones boca arriba, úsalo igual con estos cojines para que vea los juguetitos estando boca abajo.
De igual manera puedes usar una toallita enrollada o subir a tu bebé a una pelota de playa algo desinflada o una pelota de yoga, con una mantita encima y con suavidad moverlo, manteniéndote en su nivel visual.

Ten algo interesante para tu bebé siempre cerca de su nivel de visión, juguetitos, libros de bebé, sonajas, cosas de colores vivos, que llamen su atención, esto ayudará a aumentar su tolerancia a estar boca abajo, siempre poniendo sus bracitos debajo de su torso, tal como tú te echarías boca abajo, para que puedan tratar de apoyarse en ellos e incrementar la fortaleza de la parte superior de su cuerpo.

Una vez que esté más acostumbrado a esta postura y un poco más grande (a partir de los 4 meses) ya podrás hacer otro tipo de juegos y ejercicios con él para que experimente la altura y estimule su sentido vestibular. Como colocarlo sobre tus piernas y elevarlo suavemente, te va a mirar y va a trabajar en el control de su cabeza y espalda.

Lo más importante acá es la constante supervisión y el compartir tiempo con tu bebé, ¡les será beneficioso a los dos!